RESET, o la ilusión de empezar de cero.

Por Joana Martinez Ortueta

00_Cartel Reset_esp

Noviembre 2012. Valencia. Manifestación. Ya ha oscurecido y corre un viento helado, pero nos hemos echado a la calle junto a miles de personas para protestar contra los recortes en… ¿Educación? ¿Sanidad? ¿Cultura? ¿Todos ellos a la vez? ¡A saber! Últimamente es más fácil coincidir con compañeros de profesión en concentraciones que en la cola del cine o el teatro. Sobre todo desde que la EDAV tiene pancarta propia para arrejuntarnos a todos…

No nos mires, únete.

No nos mires, únete.

Pero en aquel entonces cada uno hacía la guerra por su cuenta. Aún así, tropezamos con Pau Martínez. L’ALQUERIA BLANCA estaba en la UCI y BON DIA, BONICA pudriéndose en la morgue sin que hubiesen declarado su defunción. Intercambiamos condolencias. A continuación, la eterna pregunta: ¿Y qué estás haciendo? (Hay que tener clara la respuesta a esa pregunta incluso cuando sólo sales a comprar el pan. Nunca sabes cuándo tendrás que improvisar un pitch) Entonces Pau nos habló de la idea de impartir un taller: un curso teórico-práctico que juntara en la misma clase a técnicos y actores amateurs, facilitando la comprensión del trabajo de cada quien. Clases magistrales de profesionales de cada departamento que interviene en una producción y un rodaje como práctica final.

Nos pareció una gran idea. Tanto que a las pocas semanas, cuando Pau nos propuso sumarnos al proyecto, le dijimos que sí. Como Nakamura Films, con Jordi Llorca al frente, nos comprometimos a apoyarlo en la organización del taller y a la producción de la película final, que Óscar Bernàcer y yo nos encargaríamos de escribir. 

Guionistas y director de oferta en el mercadillo navideño de Las Naves.

Guionistas y director de oferta en el mercadillo navideño de Las Naves.

¿Pero qué se iba a rodar? En aquel entonces ni siquiera estaba clara su duración: el cortometraje nos venía pequeño para tanto actor como esperábamos que se matriculase. Barajábamos el mediometraje, pero es un formato extraño, ni chicha ni limonada. Ya puestos, ¿por qué no hacemos un largo? (los de Bilbao somos así). Animados con el reto, nos pusimos manos a la obra. Había que escribir un guión ad hoc para unos alumnos-actores cuyos perfiles aún no conocíamos. Tenía que ser una historia coral y poder rodarse sin desplazamientos, explotando al máximo una única localización. Y sólo teníamos tres meses para hacerlo: el tiempo que duraba el taller. En cuanto acabaran las clases teóricas, empezaría el rodaje. ¿Cómo ir avanzando sin saber con qué actores contábamos?

Durante una semana, nos dedicamos a lanzar argumentos que podrían adecuarse a los condicionantes específicos del Taller Vivir Rodando. Le presentamos a Pau cuatro historias distintas en un documento que detallaba el género, esbozo de personajes, localizaciones, log-line, referentes y sinopsis de una página. Entre las posibilidades había una comedia costumbrista, un thriller con trasfondo social, un drama con tintes cómicos y una de terror. A Pau le apetecía foguearse con el género y a los guionistas nos parecía más sensato, considerando los plazos, montar un artefacto que funcionara bien con los habituales elementos del terror, que una buena comedia basada en el diálogo. El drama podía ser complicado para actores que comienzan, y el thriller se nos iba de presupuesto.

De modo que ésta fue la propuesta elegida: 

03_Lobotomía

El mes de enero, mientras esperábamos a que se matricularan los alumnos para conocer nuestro casting, lo dedicamos a investigar. Encontramos los videos reales con los que arranca la película, que muestran las operaciones de lobotomía practicadas por Egas Moniz. Jordi Llorca localizó una casona idónea para una historia así que nos hizo desterrar el ámbito universitario.

Casa Chalet de Llíria.

Casa Chalet de Llíria.

Entre tanto, Coop&Films, Las Naves y Cinema Jove se habían sumado al Taller Vivir Rodando. Y finalmente se cierran las inscripciones. 14 alumnos, de los cuales 6 eran actores. ¿Sus perfiles? Exactamente los que requería aquella sinopsis primigenia:

Y la guinda del pastel, como artista invitado, Pau Durá, que fue el responsable de la máster-class de interpretación.

05_Actores_Reset

Nos lanzamos a la escritura contra-reloj.

A finales de febrero habíamos montado una escaleta de 36 pasos y dos variantes para el epílogo. Y tras un saludable destierro fallero en Cantabria, teníamos una versión 0 del tratamiento. El nueve de abril terminamos la primera versión de guión. Y justo un mes después, la tercera y última versión, la de rodaje. En total, apenas cuatro meses desde aquel primer log-line. Obviamente estos no son los plazos habituales para escribir un largometraje, pero a pesar de las prisas, el guión de Reset tuvo una gran acogida por parte de los alumnos y los profesionales que habían impartido las clases junto a Pau e iban a formar parte del equipo técnico de la película.

Como veis, todo el proceso responde a unas circunstancias únicas y que difícilmente vuelvan a repetirse. Ante todo, el taller debía formar a los alumnos, pero realmente ha sido un aprendizaje también para nosotros. 

Mi primera mesa italiana

Mi primera mesa italiana

Fuera de la pantalla pequeña, es un lujo tener la posibilidad de que se ruede con tanta inmediatez lo que has escrito. Y con un equipo tan entregado. Por primera vez, un productor ejecutivo me pedía que metiera EXTERIOR NOCHE LLUVIOSA. ¡Bien por Sospedra! Con un par. 

Matando bajo la lluvia.

Matando bajo la lluvia.

En otras circunstancias hubiésemos dejado reposar el guión y reescrito con calma, pero aquí no había tiempo. De modo que lo dimos a leer a algunos amigos selectos (¡gracias María Mínguez, José Ramón Arana, Juanjo Moscardó, Jorge Juan Martínez y Rafa Ferrer!) e incorporamos algunas sugerencias. Si os interesa, podéis descargar el guión aquí: VR_RESET_V03.3

La ilusión de los alumnos se contagió a los profesionales durante el rodaje de la película, que se llevó a cabo en Llíria durante poco más de tres semanas. Gracias al apoyo de su Ayuntamiento, de diversos patrocinadores y de CulturArts, hoy podemos decir que Reset es un experimento que ha salido bien. El Taller Vivir Rodando cumplió y superó con creces las expectativas de los alumnos. 

¡Estarlich, mete el micro ahí!

¡Estarlich, mete el micro ahí!

Los técnicos son una piña y van realizando trabajos profesionales de manera conjunta. Los actores ya tienen un primer largometraje que mostrar. Algunos fueron muy duros consigo mismos al verse en la gran pantalla de los Lys. Pero seguro que Bardem y Pe tampoco se gustan en Jamón, jamón. Lo confieso, yo no me atreveré nunca a releer el tratamiento que escribí en el Máster de guión de la extinta FIA. Sin embargo allí conocí a Ada Hernández, Claudia Pinto, José Ramón Arana, Beatriz García Alos, Octavio Guerra, María Alarcón, Isaura López-Dóriga, Miquel Peidro, Manel Cubedo… Y a Óscar Bernàcer. Con todos ellos he compartido muchos cafés, cervezas, proyectos y trabajos. Sin aquel curso no sería quien soy, ni existirían los guiones que hemos escrito juntos. Estoy convencida de que los alumnos del Taller Vivir Rodando también recordarán para siempre esta primera oportunidad. Misión cumplida.

El resultado podéis verlo en el Atlántida Film Fest hasta el 27 de abril.

Y para terminar, una primicia: RESET participará en la XX edición del Festival de Cine Fantástico de Bilbao. La aventura continúa… 

09_Fant_Bilbao

PD: Puedes seguir el periplo de Reset aquí: 

https://www.facebook.com/ResetLaPelicula

www.resetlapelicula.com


10_alumnos_taller

CANCIÓN TRISTE DE HILL EDAV ó LA SERIE DE LOS GUIONISTAS

La firma invitada de hoy es Nacho Sánchez. Nacho ha trabajado en infinidad de equipos de producción como jefe y director de producción. Entre sus trabajos destacan “Faltas leves”, “Alan muere al final de la película” y “Orson West”.

I

El otro día, pensaba en el gran Paco López Barrio y su afición al montañismo. La verdad es que acostumbrado a la imagen del deportista fibroso y un poco chulo (sí, tengo prejuicios con la gente que está en forma), Paco no parecía representar el estereotipo. Su imagen sosegada, un poco de profesor de literatura clásica, no invitaba a imaginar un hobby así. Pensando en ello, me di cuenta que daría para un gran personaje: un comisario de policía en la brigada de delitos monetarios con actitud tranquila y aspecto de profesor. Ya la habíamos liado, porque estas cosas sabes como empiezan pero nunca como acaban, los Gedankenexperiments se te van de las manos en cuanto te descuidas.

Porque un personaje así está en una serie, y era fácil construir el escenario a su alrededor. Dejaremos de lado al posible némesis de nuestro personaje (¿Un malvado defraudador de dinero público aficionado a los relojes y con apoyo político?), esa brigada y la gente a su alrededor iban apareciendo casi solos: el joven que llega con mucho ímpetu, ideas y diferentes formas de ver el trabajo: Rafa Ferrero. Ese trabajador incansable y honesto, Gabi Ochoa, que se atreve con casos grandes y pequeños, e incluso está empezando a colaborar con Homicidios (que tienen más presencia en los medios y más glamour). Todo el trabajo de la brigada siempre se debe presentar ante el fiscal para saber si hay caso, y ahí estaría Juanjo Moscardó, asegurándose que la investigación tiene base y avanza bien. El pobre Martín Román es el eterno undercover, siempre metido en líos y lejos de los suyos. Y cuidado con el departamento de Delitos Informáticos, capitaneado por Toni García.

Por supuesto, no pueden faltar las chicas en la brigada, Joana Ortueta y Ada Hernández, que empezaron en Tráfico pero ahora están en esta brigada. Especializadas en lo más duro, son capaces de llevar adelante cualquier trabajo: igual te saca una confesión que te baten las calles buscando a un sospechoso en pocos días. Pero no todos los personajes pueden ser miembros de la brigada, alguno puede ser ese detective privado que ha dejado la policía pero aún les ayuda, como César Sabater.

Llegados a este punto, la analogía se dispara y empiezo a ver todo el organigrama de las Fuerzas de Seguridad: la gente de Homicidios, importantes y muy venerados por la opinión pública, como Pau Martínez o Rafa Montesinos. La policía Científica, con su tecnología y sus avances, tanto de campo con Miguel Llorens o Jose Sospedra, como en el laboratorio donde trabajan casi a oscuras Ivan Martínez-Rufat y Carles Candela.

Narcóticos y sus excentricidades, representados por Charly Ramón o Uxúa Castelló; y los pobres que siempre se llevan lo peor, la abnegada gente de Tráfico: Araceli Isaac y Jordi Llorca.

II

Homenajes y bromas aparte, creo que este pequeño retrato hecho de la profesión en Valencia podría ser extrapolable a cualquier gremio en cualquier ciudad de cualquier país occidental. Y es en este momento en que entiendes un poco mejor el funcionamiento interno de las llamadas “series profesionales”. Desde aquellos inmensos trabajos de Stephen Bochco en los 80 hasta ejemplos más recientes como “Mad Men” o “The Wire”, vemos como el entorno laboral se ha convertido en fuente de arquetipos que nos permiten identificarnos con rudos policías, sofisticados creativos publicitarios o abnegados cirujanos e implacables abogados.

Más allá de las series “facilonas”, que recaen en la repetición de tramas sea cual sea la profesión representada (¿Fue HomoZapping quien hizo el sketch de “Mecánicos”?), sí que es cierto que la buena ficción sobre profesiones parece estar aportando nuevos arquetipos al catálogo clásico. El entorno laboral es una gran fuente de conflicto (base para la creación de historias) en nuestra sociedad productivista, y en ausencia del conflicto aristocrático clásico (con sus guerras, asesinatos e intrigas palaciegas) nos permite un amplio campo en el que mostrar las luchas, victorias y derrotas del día a día de cualquier persona, incluido el espectador. Cuando alguien ve a un personaje rebajar su dignidad para medrar económicamente y “ayudar” a su empresa puede ver los pequeños sacrificios y renuncias que cada uno hace a diario, aunque lo que vea sea a Joan acostándose con el rijoso representante de Jaguar. Los tejemanejes internos para medrar en cualquier serie policiaca son fácilmente extrapolables a todos esos momentos en que uno debe decidir si hacer su trabajo simplemente o empezar a manejar recursos para que el resultado del mismo sea más visible y poder medrar en su propia profesión.

Y no sólo situaciones, ¿quien no tiene en su entorno laboral a un caradura mal trabajador pero encantador con quien no te puedes enfadar, como Arturo Valls en Cámera Café?

¿Quien no ha sufrido a un jefe duro y despótico que al final demuestra ser quien saca lo mejor de nuestro trabajo, como Don Draper y Peggy? ¿O quien no ha visto medrar a un vendido que ha perjudicado a gente a su alrededor por llegar más alto? Y tantos y tantos otros ejemplos que vemos capítulo a capítulo y que tantos ecos despiertan en la mente del espectador.

O quizá sean sólo reinterpretaciones de estos arquetipos clásicos, como el hierofante o el bufón actualizados a nuestro particular panteón arquetípico, y, como muchos sospechamos, llevamos cinco mil años contándonos las mismas anécdotas y los mismos chistes.