CURSO PARA PRODUCTORES AUDIOVISUALES (VALENCIANOS)

Por Gabi Ochoa y José Jaime Linares

 Agosto extraño para el sector audiovisual de la terreta (si es que existe esto).

Nos preocupa nuestro oficio, nuestro sector, nuestro territorio. Por eso nos juntamos a tomar un café a hablar sobre él.

¿Existe el audiovisual valenciano?

Directamente no. Existen muchas agentes dentro del sector, pero nadie rema en dirección alguna. Otros directamente se dedican a ver qué se hace o criticar desde las gradas.

Dos noticias nos han reunido:

– De un lado RTVV lanza 3 lotes de contenidos para externalizar la producción de programas.

– De otro, el ICAA da un fuerte varapalo a la producción valenciana: solo una película valenciana entre las producciones que el Instituto ha subvencionado. Fuera se quedan algunas que tenían el apoyo del IVAC, y parte de su producción armada. Curiosamente la agraciada es de una productora con escasa actividad en el sector.

Nos preguntamos quién defiende el cine valenciano en esas comisiones, si alguien defiende la territorialidad o se defiende las buenas o malas películas. Porque siempre salen agraciadas películas de Cataluña, Euskadi o Galicia, pero Valencia, ay Valencia, o no proponemos proyectos interesantes, con lo cual las demás son mejores o directamente no contamos para nada.

¿Existen comisionistas? ¿hay gente que nos defiende? Y si es así, ¿Quiénes son y qué hacen? Porque su trabajo parece que no surte efecto. La administración autonómica tal vez debería preguntar a qué es debido este desajuste y si tiene que tomar cartas en el asunto, si de verdad tiene la intención de defender lo que queda.

En el otro extremo, los paquetes de contenidos de RTVV. Los productores se arman en tres grupos y hay tres paquetes. ¿Habrá reparto equitativo o ganará el mejor? ¿Habrá pucherazo? Lo haya o no es paradigmático como todos los productores están interesados en los contenidos de RTVV y nadie dice nada (ni siquiera alza la voz) por lo que ha ocurrido en el ICAA. Es como quien entra a recolectar en un campo de naranjas y solo recoge UN árbol, y llega otro y recoge en el mismo árbol, y finalmente todos se pelean por un mismo árbol cuando en realidad hay todo un naranjal. Visto así, además de absurdo provoca total perplejidad.

Hay que enseñar a los productores. No nos equivoquemos, mal que nos pesen, para bien o para mal serán los mismos hoy y ahora, que mañana, o que lo eran antes. Las guerras kamikazes contra ellos no sirven de nada si van a seguir siendo los mismos. ¿O es que conocemos una nueva hornada de jóvenes productores capaces de financiar en los bancos los futuros proyectos? ¿No sería mejor educarlos? ¿No sería mejor que aprendieran de una vez qué es ser productor ejecutivo, qué se debe hacer para levantar una película y convertirla en algo en lo que estés orgulloso? ¿No sería mejor apoyarlos a la coproducción de nuestros proyectos animándolos a participar en mercados internacionales?

Y de esas no nos libramos los equipos técnicos (desde attrezzistas hasta guionistas, todos). En algo en lo que estamos de acuerdo es la capacidad de autocrítica. Se hace mucho producto malo, pésimo. Deberíamos poner un listón para ello, no todo lo valenciano es bueno, ni todo lo que nos viene de fuera es malo. Hay que insistir, resistir y darle vueltas a nuestros productos siendo sinceros. ¿Qué no tengamos una marca #cinevalenciano no es sintomático de que algo mal estamos haciendo todos? Pero todos todos. Y no hace falta flagelarse, simplemente ser conscientes cuando eso ocurra e intentar ayudar a quien hierra. No hay peor halago a un trabajo que aquel que es falso. Lo está hundiendo en la miseria. Y de eso somos fans en la “nostra terreta” audiovisual.

Pero volvamos al curso. Es curioso como nos hemos puesto al día en 3D, Canons, Epics, Avids y demás tecnología. Los equipos técnicos están muy bien formados, todos conocemos compañeros que se buscan la vida en otras capitales, y algunos con gran éxito. Pero de nada sirve si los que nos mandan, aquellos que deben tomar decisiones no se forman en su especialidad “saber producir”. ¿No sería lógico, que nuestros productores en vez de esperar a verlas venir, estuvieran peleando, buscando, formándose en otros países? ¿No sería mejor que no cometiéramos errores del pasado y que construyéramos buenos productos con nuestros técnicos? Ni siquiera hay que inventar nada con copiar, en ocasiones, a nuestros vecinos sería suficiente.

Lo sabemos, un mundo ideal de piruleta que nunca se da. Pero que no se da por lo cerrados que somos a veces con el del al lado. Nos encanta criticar, ahora arrimar el hombro, nanaí, eso que lo hagan los otros. Siempre sale aquello de “el primero” y de ahí no salimos. De verdad, nunca seremos una industria veraz hasta que no nos creamos que nuestro jefes pueden sacar adelante nuestros proyectos, y cuando ellos confíen plenamente en nosotros, si repetimos esto: creer en nuestros productores y que ellos confíen en que podemos sacarlo adelante.

Por último intentamos hacer una reflexión sobre el cineasta, guionista o creador valenciano actual que más no podría llamar, que de verdad está marcando pasos hacia delante.

Silencio.

Mucho silencio y pensamiento.

Tenemos claro uno o dos vascos, madrileños, gallegos o andaluces. ¿Valencianos? Seguimos pensando.

Nadie.

Bueno, hablamos claro de muchos: Sigfrid Monléon, se nombra a Adán Aliaga, a Paco Plaza, o a Miquel Peidró y Rafa Montesinos en el ámbito televisivo, pero nada más. De hecho la mayoría no trabajan desde la Comunidad o muy puntualmente. ¿A qué creéis que es debido? ¿Por qué cuando nos vamos a Madrid nos encontramos constantemente creadores andaluces, vascos, catalanes o gallegos y sin embargo valencianos –que haberlos haylos- se les ve menos?

Lo sabemos, muchas preguntas para la reflexión, para el debate.

Esperemos que esto cree un debate sensato, sincero, sin pullas, sin “porque tú más”, sino de argumentos hablando de tú a tú (esto va también a la administración y a los productores), porque de verdad, hay ganas, muchas, de que las cosas salgan bien, de ver equipos técnicos valencianos volver a sonreír, a trabajar.

Porque hay ganas de quitarnos en sambenito de ser “la zona cero de la crisis” y mostrar con orgullo (o con lo que sea) que desde la Comunidad Valenciana se pueden hacer trabajos muy muy interesantes en la industria audiovisual.

Ahora, hay que remar todos para el mismo lado y no ver enemigos donde no los hay. Tal vez seamos unos ilusos, pero amigos, os lo dicen dos que están trabajando día a día allá donde se nos llama o fuera de la Comunidad Valenciana y tienen muchas ganas de volver a ver esto emerger y que se hagan cosas que merezcan la pena ser aplaudidas, porque sobre todo, da rabia pensar que calidad y ganas hay de sobra por estas tierras.

¿Damos el paso?

EL AMOR NO ES LO QUE ERA: IMPRE(CI)SIONES MÁLAGA 2013

Por Gabi Ochoa

Aún me dura la resaca de Málaga, pero mejor escribir así cuando el corazón te pide guerra. En plan telegráfico, breve apuntes sobre lo vivido en Málaga.

– Hemos tenido una buena acogida. No espectacular, pero sí buena. En el tete a tete con los periodistas algunos me comentaron que gustó, pero el nivel era muy alto. Aquí, por ejemplo, no nos dejan mal. “El amor no es lo que era” ha dejado buen sabor (eso quiero creer), pero le ha faltado la puntilla: el premio.

– También la prensa nos ha dado caña, como aquí. No todo iba a ser buen rollo.

– Mario Casas lo eclipsa todo. Incluso el ascensor. Me tiré 15 minutos esperando uno porque cuando llegó él como lo “acosaban” las fans, pues quería subir. Y no va solo, va con tres gorilas. Y todos no cabemos en el ascensor. Me alegro por su premio, pero chico, que eres más joven, sube por las escaleras.

– En la fiesta de clausura se pusieron un poco pesados con el aforo. Dejaron a la mitad del elenco de “Casting”, premiados en la gala, esperando. Llevaban un buen cabreo. Yo tuve que colar a unos invitados de Aida, porque se estaba poniendo la cosa fea.

– Lo de tener problemas de vista es una jodienda. En el photocall me pidieron que me quitara las gafas de sol. Me las quité, pero me molestaba mucho el sol. Les dije que si les importaba y uno fotógrafo me dijo “La noche es muy mala”. Le tuve que explicar que ojalá fuera eso, que estoy fastidiado. Lo entendieron pero el de EFE me sacó este momentazo de mafioso.

– En una entrevista me preguntaron, ¿Qué hay de ti en la película? Yo que no terminé de entender la pregunta le dije que mi tortuga Rori, ante la sonrisa de Blanca Romero que la tenía a mi lado. Bueno, creo que dice mucho de mi, aunque no sé si lo entendió (vamos, yo creo que tampoco). Es que esa pregunta y el clásico, ¿Qué querías contar? Son de poner cara de  O.o

– En la rueda de prensa Fernando Méndez-Leite me catalogo como el “increíble hombre menguante”, porque dije que era un honor y una responsabilidad cerrar Málaga y que me iría haciendo pequeñito durante todo el día por eso.

– La que se los llevó de calle fue Petra “Torbellino” Martínez. Qué vitalidad, qué energía. Compartimos micros la noche del viernes en RNE y durante la mañana siguiente estuvo estupenda. Ella de hecho, estaba en algunas quinielas para premio. Espero que lo tenga, tarde o temprano. Ella y los demás actores.

Hay veces que predicas en el desierto. En el pase del público, al ser después de la gala de clausura, la profesión mayoritariamente se fue a cenar (normal). Quise hacer una pequeña reivindicación de nuestro oficio guionístico pero no sé si cayó en saco roto. Nuestra peli es una peli modelo ICAA: la apoyó en guión, desarrollo y producción. Pero ese modelo ya no existe, el ICAA borró de un plumazo las ayudas a guión, que es lo que tuve que recordar al presentar la peli. Espero que alguien lo oyera.

– Me alegré mucho de los premios a “Casting” porque Jorge Naranjo es muy majo. También el de dirección de Jesús Monllaó, otra gran persona. A los dos los conocí en la presentación que hubo en Madrid del festival. Y por supuesto el capazo que se llevó Dani Castro y su “Ilusión”. Ahora tengo ganas de verlas todas.

– Pero si un premio me alegró fue el de dirección para Álex Montoya por el corto “Lucas”. Conozco el proyecto desde hace tiempo y en imagen (lo vi ayer) es magistral. Álex creo que es uno de los mejores cineastas españoles con futuro (para más inri valenciano, aunque no nació aquí). No entiendo como los productores de la terreta no se pegan de hostias por producirle. De verdad, creo que los productores y creadores de aquí deberíamos sentarnos para que casos como este no pasen.

– En algunas entrevistas metí caña al crowdfunding. Dije algo así como que no es la solución. Y no porque no la sea, siempre que puedo aporto a proyectos crowdfunding (en verkami llevo 4 entre festivales, cortos, largos y teatro, y en otras plataformas un par más), sino porque aunque es un buen bofetón a la industria, una manera de decir “si quieres, puedes”, hay que ver si pasa factura al concepto de industria, a la manera de rodar y de entender cine. Sirve y mucho para decir que por mucho que nos jodan vamos a rodar, pero no es el modelo ideal. En eso creo que todos estamos de acuerdo. Y me jode no haber apoyado en su momento a “Stockholm”, una de las triunfadores. El teaser tenía muy buena pinta, pero como siempre hay que decidir pues supongo que me decidiría por otro. Por ejemplo, estoy muy contento de ser papá de “Los increíbles” de David Valero.

– Luego están los Nunca: aquello que siempre me digo que no haré pero no cumpliré: nunca volver a hacer una peli de 3 historias, nunca estar tan serio en las entrevistas, nunca hablar más de la cuenta (en alguna entrevista solté algunas perlillas, pero creo que ninguna se ha publicado), o nunca comer gazpacho andaluz que con los nervios te repite.

– Con un periodista comparé a mi productora, Paloma Mora, con Isola Passola y Marta Esteban, dos referentes de la producción catalana. Sí, necesitamos productores fuertes en Valencia y gentes con agallas, y sí, necesitamos que nos miren a nosotros, los creadores valencianos de tú a tú, y que crean en nuestros proyectos. Esto, de momento, ha pasado con “El amor no es lo que era”.

– Una vez terminado Málaga, “El amor no es lo que era” sigue peleando: de momento tenemos 2 scrennings en Cannes. Además está inscrita en numerosos festivales, y pedida ya por 3 festivales internacionales. Creo que vamos dando pasos. Siempre digo que esta peli es una lucha pasito a pasito, pero todos los que damos, aunque costosos, nos están ayudando. Gracias equipo.

La nostalgia del futuro. Otro clásico del periodismo es preguntarte por tus proyectos de futuro. Pese a que me dije a mi mismo no decir nada, puesto que está muy en pañales, hablé largo y tendido con dos grandes periodistas sobre “90 USD” lo que estoy escribiendo ahora y lo que espero que sea mi segunda peli. Nada nuevo que no hubiera dicho por aquí, ya que es un proyecto que me acompaña desde el 2008, cuando hice un viaje a Ecuador que fue el motor de esta historia. Ahora estoy en fase de escritura, con una sinopsis de 5 folios de la que estoy muy contento.

– Por último: ayer vi, por fin “Lucas” de Álex Montoya. No solo me parecen merecidísimos los premios, no. Creo que hay que producir la primera película de Álex Montoya YA!!! Productores: ES UNA ORDEN.

http://www.canalplus.es/play/video.html?id=1059108&media=AF924502&cc=PLTVZC

EL AMOR NO ES LO QUE ERA. MAKING#1

 

Por Gabi Ochoa

He de pediros disculpas: durante más de mes y medio voy a estar fuera de circulación en esta mi casa, guionistasvlc. Es uno de los proyectos que más me ha gustado desarrollar, pero el rodaje de mi primer largometraje me llama.

Es un lujo y un milagro, como dice una amiga, que a estas alturas, como está el patio y con la que está cayendo (todos estos tópicos y estas realidades que vivimos), pueda rodar una película. Así que lo primero de todo, gracias. Gracias a las productores por confiar en mi (Paloma, Giovanna y Agus) y gracias al equipo por estar ahí.

Os voy a destripar más o menos (disculpad los errores u omisiones) como ha sido el proceso en estos siete años de trayectos de “El amor no es lo que era”.

Si tengo que recordar la primera vez que apareció “El amor no es lo que era” en mi mente, me remonto casi al año 2004 o 2005. Después de una crisis personal, reflexioné sobre qué era el amor. Sí, os parecerá una gilipollez, pero me puse muy crítico y objetivo porque quería conocer cuáles eran los mecanismos del amor. ¿Por qué la gente se enamora? ¿Por qué nos atrae una persona y no otra? ¿Por qué aquella personas que mirabas mal, ahora la miras bien? ¿Por qué el amor duele más que sacarte las cuatro muelas del juicio a la vez?

Encontré una ley de física que encajaba a la perfección: la ley de trayectorias divergentes.

“En la parábola parece que las trayectorias no volverán a unirse, pero en un punto lejano, siempre vuelven a acercarse. Por el contrario el comportamiento en la hipérbola es distinto: los cuerpos nunca volverán a su punto de origen. El factor determinante es la velocidad de fuga, valor fijo que marca cuál será la trayectoria del objeto en el futuro.”

Había algo que me atraía de ser objetivo con la vida de las personas, vidas subjetivadas por decisiones personales y amorosas que pueden cambiar de parecer.

Durante todo ese primer proceso me acompañó Ada Hernández, mi primera co-guionista con la que fuimos moldeando el proyecto hasta que en el año 2008 conseguimos una ayuda del ICAA a desarrollo de guiones (unas ayudas TAN importantes para desarrollar proyectos, para que los guionistas podamos centrar nuestros esfuerzos en esa futura película. Tomen nota, gestores del ICAA).

A partir de entonces el proyecto fue a diversos mercados de guión y pitching varios donde nos dedicamos a “vender” la historia. Tuvimos alguna que otra “novia”, pero fue Paloma Mora, de TV ON PRODUCCIONES, la que nos hizo una oferta en firme sobre la historia. Le gustó el concepto de comedia romántica que planteábamos, y firmamos con ella para producirla. Después se sumaron la productora andaluza Enciende tv y la valenciana Tarannà Films. Además el ICCA, el IVAC, Canal 9 y la Junta de Andalucía han apoyado el proyecto en sus líneas de ayudas.

Pero aún así, hasta que no diera un “acción” me parecía difícil llegar a dirigir la película. Sé de la dificultad de levantar un proyecto, más si no estás en alguno de los centros neurálgicos de producción. En ocasiones ser de Valencia es un gran lastre que debemos quitarnos de encima.

Al proyecto se sumó Rafael Cobos a la escritura. Rafa aportó sus años de experiencia y consiguió sacar del atolladero un guión excesivamente explicativo y dialogado. Me enseñó (nos enseñó) la importancia de dramatizar los objetivos de los personajes, de obviar el exceso de verbalización, y marcó una estructura clara. Solo hay que ver “Grupo 7”, por ejemplo, para ver lo que os digo. La verdad que agradezco a Rafa el trabajo de ajuste que hizo al guión. Mis dos co-guionistas han aportado muchísimo al resultado final, volvería a trabajar con los dos con los ojos cerrados pese a ser un proceso de escritura complicado (¿cuál no lo es?).

Cuando me quité ya la “máscara” de guionista y me puse la de director tuve que pensar cuál era el estilo visual adecuado para la película. Eso tan importante que puede hacer naufragar un proyecto o hacer que luzcan las palabras.

Si tuviera que citar, algo que hago constantemente, hablaría de la nueva comedia francesa, de cintas como “El primer día del resto de mi vida”, “Pequeñas mentiras sin importancia”, “Declaración de guerra” o “Para todos los gustos”, por poner algunos ejemplos dispares entre si. Aún así, siempre me han fascinado dos directores: Wong Kar-Wai y Michael Winterbottom. “Chunking express” y “Wonderland”, siempre han estado ahí, aunque son extremos a los que no me puedo acercar estéticamente, pero si “ideológicamente” (si entendemos ideología como comunión de ideas).

Las referencias siempre son inevitables, mientras que no se conviertan en un lastre. Voy olvidándome para encarar el primer día de rodaje.

Me gusta citar a los cineastas que admiro cuando veo un plano: Almodóvar dice en el libro Lecciones de cine “no tomes prestado: ¡Roba!”. Pues eso estoy haciendo Pedro, (te he “copiado” dos veces, por si lo lees ;).

A partir de ese momento me he preocupado de poder tener un reparto que haga veraces y cercanos a los personajes. Con los productores ejecutivos hemos estado viendo las posibilidades de la cinta, una pequeña producción independiente, y de momento estoy muy contento con el reparto, aún sin cerrar.

Ya adelantaron algunos de los nombres que estarán en la película aquí: Nicolás Coronado, Alberto San Juan, Carlos Álvarez Novoa y Petra Martínez. Gracias a ellos por estar en este proceso y espero en breve, poder ensayar sus Álex, Jorge, Albert e Irene, respectivamente.

Además grandes actores valencianos a los que admiro estarán en el proyecto: desde Carles Sanjaime o Nuria Herrero, pasando por Joan Gadea o Lorena López. Poco a poco se va cerrando el reparto y en breve podre añadir más nombres a la lista.

Estos últimos días han sido frenéticos: un director se convierte en el hombre de las 1.000 preguntas. Sí, suena a película de terror de los años 40, pero siempre digo que podré responder 976, del resto no sé qué decir y seguramente de las que respondí habré errado la mitad. Espero que me lo sepan perdonar.

De entre todas las actividades, la más agotadoras ha sido la de localizar los decorados de la película. Gracias a Nacho Ruipérez y Abdon Alcañiz, los dires de arte, hemos podido encontrar auténticas joyas: pisos inmensos para iluminar, rodar y ambientar, exteriores luminosos (Valencia, de verdad, es un GRAN decorado, venga a rodar aquí) y lugares emblemáticos. Todo ello guiado por Emilio Oviedo, uno de los directores de producción curtido en mil batallas, y Jorge Calatayud, mi ayudante de dirección y una bestia parda en rodajes. Su experiencia me está sirviendo de grandísima ayuda.

No me quiero olvidar de otra de las partes fundamentales del proceso, algo que le dará tono y atmósfera a la cinta, la música. No soy amigo de las grandes composiciones, y siempre he pensado que John Williams necesitaba una batalla para poder orquestar. Por el contrario, hay un tipo de compositor que trabaja en los pequeños tiempos, en las planos de miradas, en los silencios, y suelo poner dos ejemplos: Michael Andrews y Jon Brion. Es curioso que en la primera reunión con Julio de la Rosa, el compositor de la música, saliera el nombre de Brion. Julio es un hombre orquesta fantástico. Igual te compone un temazo, que te sorprende con una BSO como la de “Primos” o “Una palabra tuya”. Me parece un creador todoterreno y creo que hablamos el mismo lenguaje. Trabajar con él es casi un sueño hecho realidad.

El resto del equipo que poco a poco se está incorporando, me está animando mucho, y la verdad que estoy con una energía que mueve montañas. Tengo ganas de dar el primer “acción”.

Espero que en este tiempo que voy a estar fuera de estas líneas os pueda traer un pequeño trozo de ficción que os alegre, divierta, llame o conmueva. Me voy a dejar la piel en ello. Gracias por leerme.