“19/03” DE IÑAKI ANTUÑANO Y MARTÍN ROMÁN

Por Martín Román.

Hace dos años, tal día como hoy Iñaki Antuñano y yo iniciábamos la última jornada de grabación del tercer cortometraje que hemos dirigido juntos hasta la fecha. Las circunstancias del rodaje fueron adversas con un 85% de localizaciones en exteriores en la ciudad de Valencia en pleno éxtasis fallero; borrachos, petardos y ruidos musicales, el cocktail perfecto para que se desataran tensiones entre equipos en la grabación. Afortunadamente tuvimos un equipo entregado y el buen ambiente reinó como se puede ver esta promo:


Con 19/03 nos habíamos marcado un reto que era rodar un thriller en un marco real como son las Fallas, una fiesta que en muy pocas ocasiones ha tenido representación cinematográfica. Fue una experiencia riquísima y un gusto trabajar con ese equipo tan entregado. Gracias a todos los que participaron con su ilusión y su buen humor.

Sin más dilación: Senyor pirotècnic pot començar la projecció!

TOMORROWLAND

Por Gabi Ochoa

Hace ya 3 años. En aquel momento firmé con seudónimo (el que he tenido durante muchos años) una carta a los reyes magos que inauguraba este blog. Una carta que buscaba buenas intenciones, que expresaba el malestar de lo que estaba pasando y dejaba la mano abierta a nuevas soluciones, a proponer ideas, a mejorar en el futuro.

¿Y qué pasó en ese futuro?

El futuro ya no existe. Fin. Dispérsense. Y si puede ser fuera de Valencia mejor. Gracias. En tierra baldía no se puede plantar, o solo grandes árboles.

Tal vez debo ser el único gilipollas que se le quedó cara de tonto cuando se anuncio a bombo y platillo que George Clooney y Hugh Laurie venían a Valencia para rodar “Tomorrowland”, la nueva superproducción de Disney.

Y lo que ha sido el casting, y la selección de extras es la perfecta metáfora de lo que ocurre aquí y ahora, de lo que será nuestro tomorrow.

Somos carne de nuestros propios errores, y siervos de aquello que nos da de comer. Nos movemos por dinero, y porque es lógico que actores o aspirantes a serlo quieran aparecer junto al lado de George Clooney pero, ¿vamos a ser siempre meros comparsas?

Volvemos a repetir la historia: Marshall llegará para traernos la fecundidad, el dinero, la alegría y si hace falta la creatividad, por decreto-ley. Y todos lo aplaudiremos. Pues yo no.

Creo que este rodaje, en estas condiciones que nos han dejado nuestros yermo audiovisual (aquí, aquí, aquí o aquí lo podéis ver), empieza a ser un insulto (aparte de una estupenda metáfora de nuestro sector). Pero no por el rodaje en si. A mi que venga Clooney me parece hasta sano y divertido. Lo que no me lo parece es que nos convirtamos en zombies por ello, en no crear nada más que eso, en que nos carguemos una televisión, un sector, una manera de hacer, en que tengamos una política inútil audiovisual donde no hay nada que resalte, donde no sabemos hacer que nada resalte, con lo fácil que podría ser.

Traer un caballo de Troya a territorio comanche (donde ni siquiera existe una oficina Film Comission en condiciones) como es este, es como intentar sacar agua a la tierra más seca, un chiste. A lo bestia, a lo grande, a lo fallero, a lo la-hostia-puta-en-vinagre.

¿Cuándo vamos a cambiar?, ¿cuándo de verdad nos creeremos proyectos interesantes, pequeños (o grandes) que de verdad pongan una piedra (y otra y otra y otra) para levantar este reventado sector?, ¿cuándo apoyaremos aquello que se hace en los márgenes y que es valenciano y pese a todo, está luchando contra viento y marea por sacar la cabeza?, ¿cuándo llamaremos a los que se han ido para que vuelvan y reconstruyan (junto a los demás) todo esto?

Somos el burro que sigue la zanahoria que nunca cogerá, somos tomorrowland, tierra del mañana que nunca sabremos si llegará porque siempre estaremos esperándola, como esos personajes de Beckett.

Pero como no me creo esto, como voy a seguir sin creerme la tierra del mañana, os propongo algo: vamos a reventar de creatividad.

Que el 2014 sea el año, de-una-puñetera-vez, en que salgan proyectos desde aquí y adonde sea. Que conquistemos Madrid, Buenos Aires, Berlín, DF o Los Ángeles si hace falta. Que de verdad nos apoyemos: creo que los valencianos somos los nuevos gallegos, te encuentras uno en cada rincón (los que andan por Madrid hasta han creado un grupo secreto en Facebook). Que no le tengamos miedo a salir de Valencia, Alicante o Castellón (o Rafelbunyol, Ontinyent o Villarreal) para explicar, contar, difundir lo que hacemos y como lo hacemos. Que nos sorprendamos y que seamos autocríticos con nuestro trabajo y con el de nuestros compañeros. Que de las cenizas emerja una nueva televisión autonómica, pública, de calidad y en valencià. Que los proyectos en marcha y los que están en vuestras cabezas lleguen hasta el final: quiero ver “Reset”, quiero ver en acción la energía de Montoya, de García Ibarra, de Bernàcer, de Hwidar, de Ruipérez y Guijarro, de Aliaga, de Valero, de Lorenz, de Calabuig, de muchos teatreros,… y de Paula Amor que supo en un solo post de Facebook desmontar todo Tomorrowland.

Y que Tomorrowland sea una anécdota, una estupenda anécdota que contar de aquí unos años, llenos de creatividad.

ARDE VALENCIA (Y SE RUEDA)

 

Por Martín Román.

Para cualquier persona que viva fuera de la ciudad de Valencia las fallas empiezan el 15 de marzo y acaban el 19, día de San José. Pero los que viven en la capital del Turia empiezan a sentir los efectos de esta festividad desde el día 1 de marzo, con la primera mascletà (sin contar la de la cridà, último domingo de febrero). Para quienes no sepan qué es una mascletá imagínense 30.000 euros en tracas y fuegos de artificios que se queman en sólo seis minutos. Alrededor de estas explosiones se pueden congregar entre medio y un millón de personas que ocupan la plaza del Ayuntamiento y calles aledañas.

Las calles se llenan de hombres y mujeres de todas las edades engalanados con trajes tradicionales llenos de bordados y ganchos que desfilan por las calles de la ciudad mientras se mezclan con turistas, vendedores de puestos ambulantes, el olor de los churros y buñuelos de calabaza, borrachos, buscavidas, policías… Todos, a excepción de la policía, no parecen tener suficiente con las detonaciones de la mascletà y van tirando sus propios petardos durante las 24 horas del día. Este mes está permitido. Y algunos petardos son tan potentes que estoy convencido de que si a alguien se le ocurriera soltar uno de ellos en ciertos lugares del país fácilmente se le aplicaría la Ley Antiterrorista, aunque sólo fuera por seguirle la gracia.

Durante estos días también afloran carpas en medio de las calles para disfrute de los falleros. Desaparecen las plazas de parking, entrar o salir en coche de tu barrio puede convertirse en una odisea, en el caso de que quieras mover tu coche, porque, claro, cuando vuelvas a casa a ver dónde lo aparcas.

Tradicionalmente las fallas tuvieron un carácter reivindicativo. Un poco como una especie de carnaval, de chirigota monumental, donde se denuncian las tropelías de los gobernantes y se hace repaso del año vivido. A mí siempre me ha recordado al Amarcord de Fellini, con mujeres de carnes generosas y pechos abultados con mucho maquillaje, hombres enclenques con debilidad por la bebida… Las bajas pasiones a flor de piel. Pero los últimos años, la imaginería mimética del espíritu Disney se ha ido adueñando de los monumentos, aunque todavía quedan algunas muestras satíricas y nunca falta el ninot de nuestra Alcaldesa, el presidente del gobierno, el deportista de moda y alguna pseudo-celebriti de algún programa de casquería.

Este año, además, el espíritu reivindicativo se ha despertado de nuevo tras los incidentes y la actuación desproporcionada de la policía con los estudiantes del Instituto Lluis Vives, centro educativo que se encuentra entre la Estación del Norte y el Ayuntamiento, epicentro de las mascletàs. Cada día, aprovechando el interés mediático de estas mascletàs, manifestantes se concentran cerca del balcón para reivindicar y protestar contra la corrupción, los recortes en sanidad y educación, la reforma laboral, la violencia machista… Con las dificultades y problemas que generaría disolver a los manifestantes se están llevando a cabo otras medidas como hacer pasar a los furgones de la limpieza dando vueltas para apartarlos o poner a todo volumen la megafonía para ahogar las protestas. Mucho tema para construir un monumento fallero el próximo año.

En este entorno, Iñaki Antuñano y un servidor, con la producción de Claroscuro Producciones y Kill The TV, nos hemos propuesto rodar un cortometraje que lleva por título 19/03 y cuyo guión recibió una Mención Honorífica en el X Premio Bancaja de Proyecto de Cortometrajes. Un thriller protagonizado por Zoe Berriatúa, Hwidar Abdelatif, Paco Sarro, Norah Alexandra Vega y los niños Carlos Roca, Marta Betoret y Biel Durán. Hubo una versión de guión que contaba con la presencia de un perro para llevarle la contraria a la máxima de Hitchcock “nunca ruedes con animales y con niños”, pero al final esa escena se eliminó. La historia transcurre durante el último día de fallas que curiosamente coincide con el Día del Padre, y digo curiosamente porque nuestro anterior cortometraje, Primer domingo de mayo, hace una clara alusión al Día de la Madre. Aunque el tono cambia -nuestro reto es descubrir si podemos hacer cine de género-, también encontramos otras coincidencias, en ambas historias la pareja está en un segundo plano y abundan las escenas sin diálogo.

Ensayos con Marta, Norah, Carlos, Biel y Martín. ©Iñaki Antuñano

El 85% del rodaje se va a realizar en exteriores, con una actitud de “cine de guerrilla”. Si alguna vez habéis rodado algo os podéis imaginar la locura que un rodaje así puede suponer de cara al sonido directo del que se encargará Santi Serra, pues los petardos se van a colar constantemente durante las locuciones de los actores. Solución, ¿doblar?, no, pulir/eliminar los diálogos hasta lo esencial. La fotografía correrá a cargo de Hernán Pérez, y una segunda unidad de cámara encabezada por Gaby Vila, grabando con Canon 5D para intentar pasar lo más desapercibido posibles. No sólo deberán tener cuidado con el foco que va a ser una tarea difícil al no poder medir la distancia focal constantemente, deberán armarse de paciencia ante los espontáneos que saluden a cámara como unos posesos. Como será imposible poder tener un combo para ir visionando ¿os imagináis algo así en la mascletà? Iñaki irá pegadito a Hernán con un pequeño monitor para dar el visto bueno a los encuadres y yo estaré junto a Santi con unos auriculares y viendo la actuación para dar el ok. Así cubriremos la trama de ficción, el drama que tenemos armado sobre el papel. Pero queremos estar atentos a todo lo que pueda suceder a nuestro alrededor. Tanto Iñaki, como yo, Hernán y Gaby tenemos a nuestras espaldas muchas horas de reportaje y docushow, así que esperamos poder aprovechar las circunstancias inesperadas a favor de nuestra trama.

Me despido de este blog hasta pasadas las fallas y el rodaje, en dos o tres semanas volveré para contaros cómo fue la experiencia, si cumplimos nuestro objetivo, cuántas escenas cayeron, cómo se resolvieron los imprevistos…

Pero antes de despedirme, agradecer al equipo que nos acompañará entre las llamas y explosiones: Claroscuro Producciones (Aina, Lorena y Juan Pablo), Mariam Celaya (Ayte. Dirección), Ana Lorenz (script), Celia Gómez (Jefa de Producción), Henar Rodríguez (Ayte. Producción), Marta Eulogio (Maquillaje), Irene Vidal y Juanfran Jacinto (Dirección de Arte), Lola Guillén (Vestuario)… y a los amigos que nos vais a echar un cable de una forma u otra como Ferran Toledo, Olaf González, José Miragall, Asun Tortosa y los que os suméis estos días.