“19/03” DE IÑAKI ANTUÑANO Y MARTÍN ROMÁN

Por Martín Román.

Hace dos años, tal día como hoy Iñaki Antuñano y yo iniciábamos la última jornada de grabación del tercer cortometraje que hemos dirigido juntos hasta la fecha. Las circunstancias del rodaje fueron adversas con un 85% de localizaciones en exteriores en la ciudad de Valencia en pleno éxtasis fallero; borrachos, petardos y ruidos musicales, el cocktail perfecto para que se desataran tensiones entre equipos en la grabación. Afortunadamente tuvimos un equipo entregado y el buen ambiente reinó como se puede ver esta promo:


Con 19/03 nos habíamos marcado un reto que era rodar un thriller en un marco real como son las Fallas, una fiesta que en muy pocas ocasiones ha tenido representación cinematográfica. Fue una experiencia riquísima y un gusto trabajar con ese equipo tan entregado. Gracias a todos los que participaron con su ilusión y su buen humor.

Sin más dilación: Senyor pirotècnic pot començar la projecció!

ARDE VALENCIA (Y SE RUEDA)

 

Por Martín Román.

Para cualquier persona que viva fuera de la ciudad de Valencia las fallas empiezan el 15 de marzo y acaban el 19, día de San José. Pero los que viven en la capital del Turia empiezan a sentir los efectos de esta festividad desde el día 1 de marzo, con la primera mascletà (sin contar la de la cridà, último domingo de febrero). Para quienes no sepan qué es una mascletá imagínense 30.000 euros en tracas y fuegos de artificios que se queman en sólo seis minutos. Alrededor de estas explosiones se pueden congregar entre medio y un millón de personas que ocupan la plaza del Ayuntamiento y calles aledañas.

Las calles se llenan de hombres y mujeres de todas las edades engalanados con trajes tradicionales llenos de bordados y ganchos que desfilan por las calles de la ciudad mientras se mezclan con turistas, vendedores de puestos ambulantes, el olor de los churros y buñuelos de calabaza, borrachos, buscavidas, policías… Todos, a excepción de la policía, no parecen tener suficiente con las detonaciones de la mascletà y van tirando sus propios petardos durante las 24 horas del día. Este mes está permitido. Y algunos petardos son tan potentes que estoy convencido de que si a alguien se le ocurriera soltar uno de ellos en ciertos lugares del país fácilmente se le aplicaría la Ley Antiterrorista, aunque sólo fuera por seguirle la gracia.

Durante estos días también afloran carpas en medio de las calles para disfrute de los falleros. Desaparecen las plazas de parking, entrar o salir en coche de tu barrio puede convertirse en una odisea, en el caso de que quieras mover tu coche, porque, claro, cuando vuelvas a casa a ver dónde lo aparcas.

Tradicionalmente las fallas tuvieron un carácter reivindicativo. Un poco como una especie de carnaval, de chirigota monumental, donde se denuncian las tropelías de los gobernantes y se hace repaso del año vivido. A mí siempre me ha recordado al Amarcord de Fellini, con mujeres de carnes generosas y pechos abultados con mucho maquillaje, hombres enclenques con debilidad por la bebida… Las bajas pasiones a flor de piel. Pero los últimos años, la imaginería mimética del espíritu Disney se ha ido adueñando de los monumentos, aunque todavía quedan algunas muestras satíricas y nunca falta el ninot de nuestra Alcaldesa, el presidente del gobierno, el deportista de moda y alguna pseudo-celebriti de algún programa de casquería.

Este año, además, el espíritu reivindicativo se ha despertado de nuevo tras los incidentes y la actuación desproporcionada de la policía con los estudiantes del Instituto Lluis Vives, centro educativo que se encuentra entre la Estación del Norte y el Ayuntamiento, epicentro de las mascletàs. Cada día, aprovechando el interés mediático de estas mascletàs, manifestantes se concentran cerca del balcón para reivindicar y protestar contra la corrupción, los recortes en sanidad y educación, la reforma laboral, la violencia machista… Con las dificultades y problemas que generaría disolver a los manifestantes se están llevando a cabo otras medidas como hacer pasar a los furgones de la limpieza dando vueltas para apartarlos o poner a todo volumen la megafonía para ahogar las protestas. Mucho tema para construir un monumento fallero el próximo año.

En este entorno, Iñaki Antuñano y un servidor, con la producción de Claroscuro Producciones y Kill The TV, nos hemos propuesto rodar un cortometraje que lleva por título 19/03 y cuyo guión recibió una Mención Honorífica en el X Premio Bancaja de Proyecto de Cortometrajes. Un thriller protagonizado por Zoe Berriatúa, Hwidar Abdelatif, Paco Sarro, Norah Alexandra Vega y los niños Carlos Roca, Marta Betoret y Biel Durán. Hubo una versión de guión que contaba con la presencia de un perro para llevarle la contraria a la máxima de Hitchcock “nunca ruedes con animales y con niños”, pero al final esa escena se eliminó. La historia transcurre durante el último día de fallas que curiosamente coincide con el Día del Padre, y digo curiosamente porque nuestro anterior cortometraje, Primer domingo de mayo, hace una clara alusión al Día de la Madre. Aunque el tono cambia -nuestro reto es descubrir si podemos hacer cine de género-, también encontramos otras coincidencias, en ambas historias la pareja está en un segundo plano y abundan las escenas sin diálogo.

Ensayos con Marta, Norah, Carlos, Biel y Martín. ©Iñaki Antuñano

El 85% del rodaje se va a realizar en exteriores, con una actitud de “cine de guerrilla”. Si alguna vez habéis rodado algo os podéis imaginar la locura que un rodaje así puede suponer de cara al sonido directo del que se encargará Santi Serra, pues los petardos se van a colar constantemente durante las locuciones de los actores. Solución, ¿doblar?, no, pulir/eliminar los diálogos hasta lo esencial. La fotografía correrá a cargo de Hernán Pérez, y una segunda unidad de cámara encabezada por Gaby Vila, grabando con Canon 5D para intentar pasar lo más desapercibido posibles. No sólo deberán tener cuidado con el foco que va a ser una tarea difícil al no poder medir la distancia focal constantemente, deberán armarse de paciencia ante los espontáneos que saluden a cámara como unos posesos. Como será imposible poder tener un combo para ir visionando ¿os imagináis algo así en la mascletà? Iñaki irá pegadito a Hernán con un pequeño monitor para dar el visto bueno a los encuadres y yo estaré junto a Santi con unos auriculares y viendo la actuación para dar el ok. Así cubriremos la trama de ficción, el drama que tenemos armado sobre el papel. Pero queremos estar atentos a todo lo que pueda suceder a nuestro alrededor. Tanto Iñaki, como yo, Hernán y Gaby tenemos a nuestras espaldas muchas horas de reportaje y docushow, así que esperamos poder aprovechar las circunstancias inesperadas a favor de nuestra trama.

Me despido de este blog hasta pasadas las fallas y el rodaje, en dos o tres semanas volveré para contaros cómo fue la experiencia, si cumplimos nuestro objetivo, cuántas escenas cayeron, cómo se resolvieron los imprevistos…

Pero antes de despedirme, agradecer al equipo que nos acompañará entre las llamas y explosiones: Claroscuro Producciones (Aina, Lorena y Juan Pablo), Mariam Celaya (Ayte. Dirección), Ana Lorenz (script), Celia Gómez (Jefa de Producción), Henar Rodríguez (Ayte. Producción), Marta Eulogio (Maquillaje), Irene Vidal y Juanfran Jacinto (Dirección de Arte), Lola Guillén (Vestuario)… y a los amigos que nos vais a echar un cable de una forma u otra como Ferran Toledo, Olaf González, José Miragall, Asun Tortosa y los que os suméis estos días.

EXPERIENCIA CASTING

Por Martín Román.

En marzo de 2012 dirigiré junto a Iñaki Antuñano el cortometraje 19/03, un thriller ambientado en el último día de las fallas, la nit de la cremà, que coincide con el Día del Padre. En esta historia un hombre busca a su hijo de 10 años que se ha escapado de casa para ver la mascletá al mismo tiempo que debe conseguir dinero para zanjar una deuda de juego, mientras tanto el niño pasa su tiempo perdido junto a una niña y otro niño de su edad.

Algunos actores están claros, el padre será Zoe Berriatúa y Hwidar Abdelatif uno de sus antagonistas, encontrándose de nuevo estos dos intérpretes tras sus excelentes trabajos en la tvmovie 11-M, galardonada con un Premio Ondas.

Las dificultades llegan a la hora de encontrar actores niños. No hay muchas producciones audiovisuales en las que participen niños y justo deben tener una edad concreta. Ana Lorenz y Ricardo Sánchez-Sáez nos recomendaron que acudiésemos a Gente de Cine, una empresa de casting para audiovisual y publicidad, pues para su corto Atari también necesitaban niños y les ayudaron mucho. Allí fuimos Iñaki y yo con algunos de los nombres que habíamos anotado tras ver las fotos de niños y niñas en su web. Una vez allí Cristina Tamagnini nos asesoró y nos mostró algunos vídeo-casting que habían hecho con los niños. De la foto al vídeo las cosas cambian mucho, de nuestra selección de fotos desechamos algunos porque no cumplían con el perfil que buscábamos y se añadieron otros en los que no nos habíamos fijado. Además se pusieron anuncios en escuelas de teatro.

Faltaba una semana para el casting, Lorena Lluch y Aina Requena de Claroscuro Producciones se encargaron de organizar las citaciones para que vinieran por turnos y no se nos juntaran 30 niños de golpe.

A Iñaki y a mí nos correspondía organizar las pruebas. En un ataque de pánico o de inseguridad hacia mi propio guión decidí ver Los Goonies y Cuenta conmigo para buscar escenas con diálogos que los niños pudieran interpretar. Descubrí que Los Goonies era un poco pobre en ese sentido todo lo contrario a Cuenta conmigo aunque con unos adolescentes que muchas veces hablan como adultos. Como nota curiosa hay un diálogo graciosísimo sobre quien es más fuerte si Superman o Súper Ratón que estoy convencido influyó en directores como Quentin Tarantino y, especialmente, en Kevin Smith.

Iñaki se encargó de sacudir mi inseguridad e insistirme en usar escenas de 19/03. Al repasarlas y pensar en qué les íbamos a pedir a nuestro pequeños actores éstas empezaron a crecer y recuperé la confianza. Esto no significa que ya estuviera tranquilo.

La noche previa al casting apenas pude dormir. A pesar de mi tendencia natural a madrugar, tenía miedo de dormirme por la mañana y temía no saber expresarme a la hora de pedirles a los niños lo que buscaba en cada escena.

Pensaréis que estoy soltando un rollo que no tiene mucho que ver con el contenido de este blog. Ahora llega el apunte sobre guión. Había dos escenas que hacían los chavales. En una interpretan a Carlitos mientras discute con su padre, es la escena detonante de su fuga. En la segunda, comparten escena con el otro niño y la niña para ver así la química entre ellos y que interpretasen tanto al protagonista como a su antagonista. En la primera, como no teníamos a Zoe para dar las réplicas, le tocó a Iñaki interpretar al padre. Según él eso no le permitió estar muy atento a la interpretación de los niños pero justo después me comentaba que con unos se sentía más cómodo actuando que con otros, justamente eran los niños que más nos habían gustado (aunque todavía no hemos decidido cuáles serán los elegidos). Fue durante las pruebas con estas escenas donde detecté algunos “problemas” del guión, o mejor dicho, la escena que son un poco abstractos; a ver si consigo explicarlos. Es como si en el guión todo siguiera un orden lógico y establecido pero al ponerlo en práctica te pide que las cosas se mezclen y se solapen, que el caos invada esa jerarquía de acciones, miradas, palabras y silencios que tan minuciosamente había organizado sobre el papel. Ahora toca reescribir esa escena e intentar aplicar ese principio al resto de las escenas. Quizá esto haga que en el rodaje todo vuelva a adecuarse a un escrupuloso orden.

Acabando este artículo se me ocurre una última reflexión. Nuestra profesión es solitaria, y aunque todos conocemos a actores y actrices tal vez nos daría cierto reparo llamarlos para que interpretaran tu guión o alguna de tus escenas simplemente para buscar nuevos matices en tu texto. Pero entre nosotros podemos quedar para hacer este tipo de juegos, salgamos de nuestras habitaciones oscuras cuya única luz proviene de la pantalla de un ordenador y mezclémonos para jugar.