EL CINISMO Y LOS HÉROES Y VILLANOS

Los villanos son los héroes de sus propias historias.

Cuando usted haya finalizado la redacción de un guión cinematográfico o novela, deberá conocer a sus personajes suficientemente bien para narrar la historia desde el punto de vista de todos y cada uno de ellos: héroes, villanos, compañeros y amigos, amantes, aliados, guardianes y gente menuda. Cada uno es un héroe en su propio relato”.

Christopher Vogler.

Por Teresa Díez

Los buenos guionistas y los expertos en historias saben bien que un buen personaje se construye a base de matices. Los héroes de las películas planas con protagonistas como Van Damme o Bruce Willis son una cosa, pero los personajes bien construidos tienen momentos de brillantez, como después son capaces de cometer errores, viven bajo el yugo del miedo y la fobia, pueden ser cobardes, a veces deshonestos, como nos enseñaba el maestro Billy Wilder con personajes como C. C. Baxter en “El apartamento”, un pusilánime asalariado que aguantaba todo tipo de tropelías de su jefe, con la esperanza de escalar en su empresa, y que gracias a su “viaje del héroe” despierta y descubre que lo que necesita en realidad es el amor, apartando de una vez lo que creía que era el leit-motiv de su vida. Centenares de viajes del héroe se construyen bajo este paradigma, que no es más que una forma de retratar la complejidad del ser humano. Un buen guionista rebusca en el comportamiento de las personas estos pequeños matices para construir un personaje que sea lo más real posible, que cause empatía, pero que también sea imperfecto, cometa errores, y aún así acabemos cogiéndole cariño, porque se parece a nosotros, porque así es como somos.

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Leyenda: Baxter realizando gestiones para contentar a su jefe.

Sin embargo en la vida real exigimos a los demás que sean héroes impolutos de sus propias vidas, sin entender que ninguno se salva de haber vivido en sus carnes momentos deshonrosos, de haber tomado decisiones equivocadas, o de haber sido de forma indirecta cómplices de algo dañino con su entorno o con la sociedad.

Se han escrito estos días muchos artículos de gran calidad para describir el cierre de RTVV, así que voy a centrarme únicamente en algunos aspectos sobre el “punto de vista” de algunos narradores, los que, en mi opinión, o bien no tienen la información suficiente sobre la complejidad del audiovisual valenciano, que en el fondo me parece un ejemplo de lo que le pasa a toda la sociedad no sólo valenciana y no sólo pública, o bien la omiten o manosean.

El pasado sábado asistí atónita al debate en ‘LaSexta Noche’ sobre el apagón de RTVV, y comprobé cómo absolutamente todos los asistentes al programa, sin excepción, lanzaban consignas a base de tópicos e informaciones incorrectas sobre lo acontecido.

Algunas frases, repetidas por el 100% de los asistentes, como que los profesionales de RTVV se han ido al paro, que la “mayoría” de trabajadores habían conseguido su trabajo a dedo, o que eran responsables por haber manipulado y consentido, demostraban el nivel del periodismo con mayúsculas que a partir de ahora tendremos que sufrir desde la Comunidad Valenciana. Periodistas que critican la manipulación realizada por los periodistas de RTVV, a base de no hacer periodismo. Paradójico.

Aclarar lo primero, por tanto, a los “Periodistas” de Madrid que tanto saben de esta televisión autonómica, que los profesionales de RTVV no se han ido al paro ahora, sino que algunos fueron despedidos tras el ERE y han tenido que ser readmitidos. La pasada madrugada del viernes recibieron un mail de la empresa durante el primer intento de apagón, comunicándoles que pasaban a tener permiso retribuido con carácter indefinido, y que no debían estar en el centro de producción de Burjassot, bajo amenaza de “empapelarles”. En paralelo han cortado la señal de RTVV abruptamente para que dejara de emitirse y la sociedad dejara de ver el espectáculo.

Por ahora los trabajadores de RTVV readmitidos no pueden ser despedidos, en vista de que el TSJ ha anulado el ERE, por encontrar múltiples defectos en su ejecución (esta última coletilla también se omite de forma constante estos días en los medios, y es como lo de la palabra “traje”, que su omisión huele a distancia). Hasta que no se ejecute el expediente de extinción del ente, los 1.700 trabajadores continúan dados de alta en la Seguridad Social y se desconoce el tiempo que permanecerán en esta situación.

Leyenda: “Canal 9 a negre. El tancament des de dins”. Dirigido por Sergi Tarín Galán. 

En segundo lugar comentar la connotación de que la mayoría han conseguido su trabajo a dedo. Es fácil, y en ocasiones cierto, apuntar con el dedo al hijo de, al que le soplaron las preguntas de la oposición, o al que entró en la tele sin tener la formación suficiente. El problema de estos casos, es que no son la “mayoría”. Hay muchos casos, sí. Pero no se puede generalizar. Estaríamos construyendo un relato plano. Y como guionistas o periodistas no deberíamos permitirlo.

Si se analizan uno a uno (lo que debe hacer un buen guionista o buen periodista para profundizar en su análisis), encuentras una amplia amalgama: cientos de profesionales que han obtenido su trabajo de forma legal y lícita y que son competentes. Algunos estaban muy quemados por el maltrato durante años por ser incómodos o rebeldes, cosa que entiendo perfectamente. También te encuentras con algunos inútiles y con los de “a dedo”, como en todas las casas y en las mejores familias. Y por último convives con los voceros del Gobierno que, desde hace pocas semanas, han descubierto que su amo les ha dado la espalda, reaccionando y rebelándose, con toda la lógica del mundo. Con todos y cada uno de ellos podríamos construir un “viaje del héroe” particular, único, lleno de matices. Pero de los voceros arrepentidos, los inútiles y los de “a dedo” son de los que se están ocupando los medios de centrar el foco y generalizar, buscando las vergüenzas de esta televisión. En las múltiples ocasiones que he trabajado en el sector privado, además, al enchufado, al vago, al vocero, y al inútil me lo he encontrado de la misma forma, así que considero que este problema no lo tiene únicamente RTVV, sino la sociedad en general.

Tal vez deberíamos tratar de frenar nuestro cinismo. Y cuidado, compañeros de RTVV, cuando os hacen entrevistas en los medios. Me entristece ver cómo profesionales ejemplares y míticos de RTVV se dejan entrevistar por los que centran el foco precisamente en ese perfil plano, de pensamiento único, para luego coger el mensaje por bandera y retorcerlo hasta convertirlo en un claro discurso: los profesionales de RTVV, todos, manipulaban, lo consintieron, y consiguieron su trabajo a dedo… “¡Qué se jodan!”, como decía Rafa Ferrero en este blog. El problema es que a muchos ciudadanos no les importa vuestra causa, y estáis ayudándoles a expandir el discurso de que esta tele no es necesaria, que sobra, y que será mejor y más barato que se ocupen a partir de ahora de transmitirlo otros, los que de carambola recogen con la pérdida de RTVV unos pocos puntos de share (los domingos, con L’Alqueria, hasta 15). Y no quiero ser yo quien apunte a nadie de intencionalidad, porque profesionales hay muchos en cualquier empresa o televisión, pública y privada, y sensibilidades muy diversas. Y el objetivo de cualquier empresa privada, por encima de cualquier otro, es ganar dinero.

En segundo lugar voy a poner otro ejemplo de acusaciones y verdades a medias que tanto daño hacen a la lucha en defensa del audiovisual valenciano sobre la manipulación según de quien venga. Servidora abre un diario local y se encuentra cómo un productor/director llamado Pau Vergara, al que no conozco de nada, escribe un artículo en el diario Levante. El autor es hijo de Vicente Vergara, uno de los socios de la famosa Cartelera Turia, que se ha convertido, para personalidades como Buenafuente o Jordi Évole, alejados de lo que pasa de verdad aquí pese a sus buenas intenciones, en un ejemplo, una isla, unos héroes en esta Comunidad, demostrando su falta de conocimiento sobre la falsa progresía con la que convivimos. Como saben los guionistas no hay héroes puros, divinos como el Papa, ni villanos que solo quieran el mal sin una motivación interna comprensible bajo su punto de vista. El retrato sería más completo aún si dijéramos que en cada uno de nosotros hay una parte de héroe y otra de villano.

En el artículo el autor se desmelena contra algunos productores valencianos, y en muchas aportaciones con bastante razón. Pero ese no es el tema. La cuestión es otra. En el artículo se incide en casos de producciones sin sentido y verdaderos despilfarros comprados a base de la “ley del silencio”, (como titula el artículo, la mayor de las paradojas de todo este post), pero a su vez el autor fue productor del documental “Viento en las velas” que trataba sobre la Copa América, con fondos de la Generalitat y RTVV. Su precio, digno de cualquier Triskel, según pueden ustedes comprobar en la convocatoria y en la resolución a favor de su productora, fue de 510.923,69 euros. Según el autor/productor del documental, y cito textual el artículo del Levante, “se trataba de hacer un gran fresco en el que podamos ver resumido todos estos meses del evento deportivo internacional más importante que hasta la fecha ha albergado Valencia. No hace falta decir más. Es un ser humano. Eso seguro.

Por último, además tener que convivir con nuestras vergüenzas internas, debemos asistir al retrato de lo que pasa en la terreta por otros medios de fuera de esta Comunidad, ya sean de prestigio o periodistas ya de súper mayúsculas.

Un ejemplo, entre muchísimos de los que hay, es el diario.es. El diario.es en un período de aparente crecimiento ha abierto una nueva sección en la Comunidad Valenciana, donde mi impresión es que van escasos de medios y personal como para hacer las cosas del todo bien y de forma digna. Y el problema de no hacer las cosas en condiciones es que dejas de hacer buen periodismo o buenos guiones, y por tanto, desinformas. Es el cutre-periodismo. El mismo periodismo que se predica una y otra vez, como si de una misa se tratara, que le falta supuestamente a los profesionales de RTVV.

Estas situaciones de periodismo en precario de algunos medios, incluso los más respetados, provoca, o vete tú a saber por qué, que días como el de la manifestación a favor de una televisión pública libre, en valenciano, y de calidad, el pasado 9 de noviembre, pese a que EFE y las redes sociales publicaban una foto panorámica de la plaza de la virgen repleta de asistentes, el diario.es publicaba esta patética foto, como si a la manifestación hubieran acudido cuatro gatos:

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Sin embargo, el diario digital Valencia Plaza publicaba esta otra:

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Leyenda: Foto publicada por Valencia Plaza.

Eldiario.es en su sección de la CV últimamente tiene bastantes ejemplos. Otro caso que demuestra la constante de convertir esta historia en una película de indios y vaqueros, es el artículo sobre la defunción del sector audiovisual valenciano. El artículo dice textual que “muchas productoras como son Barret Films y Pasozebra no han trabajado para la televisión pública valenciana”. Falso. Nadie pone en duda que el caso de Barret Films es digno de ejemplo en estos días, gracias a su documental sobre las víctimas del metro, tan necesario para la eclosión de esta sociedad acallada y presionada. O por sus iniciativas por la lengua valenciana, maravillosas producciones. Pero para eso no hace falta transformar una información fundamental que ayuda a entender la vertebración que constituía RTVV. No se trata de reescribir la historia a tu gusto, sino de asumir que todo un sector contábamos con una televisión propia.

Por tanto rectificar a este medio que ambas productoras han producido para RTVV. La primera el famoso documental “Las voces de la memoria”, y la segunda animación. Memoria. Otra paradoja.

Leyenda: Trailer del documental “Las voces de la memoria”, producido por Barret Films

Con este diario (diario.es) podría tirarme un día entero contándoos ejemplos sobre sus artículos. Pero necesitaría más líneas de texto, y los guionistasvlc me van a matar si sigo. Así que acabar citando este otro artículo que “informaba” sobre la propuesta del Comité de Empresa a Ciscar: “Si cerrar Canal 9 costaría 130 millones, su mantenimiento exigiría un máximo de 111 millones de euros al año. En 2013, la Generalitat tenía previsto invertir 70 millones de euros en RTVV”.

Es decir según el diario.es la propuesta del Comité de Empresa no llegaba la barrera de los 70 millones que aportaba la Generalitat, pasándose hasta los 111 millones. Un despilfarro para el contribuyente, como el propio artículo menciona si os lo leéis. Mal asunto, ¿verdad?

Sin embargo, si nos vamos a este otra noticia, por poner un ejemplo, la información pega un giro radical. Es de PR noticias y dice así: “Durante la convocatoria el vicepresidente del Comité de Empresa de RTVV, Vicent Mifsud, ha cifrado entre 88 y 95 millones de euros el montante que supondría el cierre de los medios públicos valencianos, mientras que su continuidad se cifraría en 76 (68 procedentes del dinero público)”.

Menuda diferencia. En uno no salen las cuentas y cargan el asunto sobre las espaldas del contribuyente, y en el segundo muestra una propuesta viable, al menos negociable. Cuidado que no digo que fuera la mejor.

Es curioso cómo un medio, el diario.es, que predica el periodismo libre (por eso lo cojo como ejemplo), haga este tipo de periodismo con constantes incorrecciones sobre la Televisión Valenciana y sus cifras, argumentando su inviabilidad, sobrecoste y despilfarro, mientras que a la vez su socio más mediático es también socio de la empresa Bitban, que consiguió un contrato de servicio para la web de RTVV, junto con otra empresa y un asesor que cobró 190.000 euros por “asesorar”, tal y como publicaban El País y otros medios. Sobre esta noticia el diario.es, claro está, no ha realizado ninguna cobertura. Así que de nuevo nos encontramos con seres humanos peleando cada uno por lo suyo envueltos en cinismo, y en el medio una televisión que necesita verdad, limpieza y transparencia.

Me pregunto hasta qué punto la omisión de información en la labor periodística es en cierta manera complicidad indirecta. La complicidad que constantemente se les achaca a los trabajadores de RTVV por consentir todo esto.

Y entiendo en cierta forma a los que se empeñan en reescribir la historia de RTVV. Soy la primera que me avergüenzo de muchas cosas de esta televisión, y me habría gustado que la narración hubiera sido otra, pero RTVV la pagan todos los valencianos, y por tanto les debemos explicaciones.

Detrás hay además unos profesionales que han trabajado muy duro por ella, tratando de hacer lo mejor posible su trabajo y luchar como podían por el audiovisual, en el que creen, y de los que me siento profundamente orgullosa. Porque navegaban y remaban contra viento y marea, en lo que estaba en sus manos, creyendo en una televisión pública, pese a como estaba, y haciendo verdaderos sacrificios, como cobrar una miseria o no cobrar durante meses y seguir trabajando por y para ella, por ejemplo. Y de estos hay bastantes casos. Esos de los que los medios no hablan ni hablarán nunca. Por lo que no puedo evitar negarme a que se reescriba la historia de esta televisión convirtiéndola en una historia de profesionales fracasados e indignos por un lado, y de héroes intachables que no la necesitan, mientras unos terceros hacen negocios.

Y ya que me regodeo en la memoria, recalcar que los profesionales de RTVV no solo son periodistas que cubren el discurso del President, los hay que hacen otro tipo de información, programas, técnicos, realización, sonido, cámaras, producción, guión, control, edición, maquillaje, emisiones, continuidad, incluso de la limpieza. Gente, la mayoría, que nada tiene que ver con la palabra “traje” o “cohecho”, o que no se dedica siquiera a los informativos, sino al Oratge, a hablar del campo, del medio ambiente, de sus fiestas, de deportes o de animales.

Leyenda: Lipdub realizado por el equipo del programa diario En Connexió y departamentos de Canal 9 con motivo de la celebración de los 1.000 programas. Uno de los días más bonitos que viví allí.

A todos aquellos que han tenido relación directa o indirecta con esta televisión, ya sea de forma laboral o empresarial, y aún más a los que se dedican al periodismo, por favor, ayudadnos a dar ejemplos a la sociedad de dignidad y de periodismo independiente, libre y de calidad, sin desvirtuarlo por intereses empresariales y/o personales. La misma dignidad que exigen a los trabajadores de RTVV. Sus silencios, incorrecciones y miserias son un ejemplo de que nadie se salva de una crítica si la información que se transmite no es completa y transparente. Y nos llevan a la construcción de personajes divididos entre héroes o villanos de cartón-piedra tan típicas en las malas películas.

Porque precisamente hay personas que nos necesitan aún más. La sociedad. Y esta debería ser nuestra verdadera y única consigna. Sin excepción. La lección y el impacto de las declaraciones de Beatriz Garrote, de la Asociación de Víctimas del Metro de Valencia, el pasado viernes en RTVV lo resume todo:

“No os olvidéis que os necesitamos”

Tal vez sea el momento de hacer borrón y cuenta nueva y crear un nuevo modelo que esté a la altura de nuestras conciencias. Para poder escribir una narración que pueda convertirse en una gran película y la protagonice C. C. Baxter.

12 pensamientos en “EL CINISMO Y LOS HÉROES Y VILLANOS

  1. Vale, que sí, que es una putada que haya cerrado la única empresa audiovisual de la Comunidad Valenciana que daba empleo con regularidad a los guionistas del lugar, y que ahora van a tener que buscarse las habichuelas como los demás; pero esta defensa numantina de ese pozo sin fondo de dinero público que era RTVV sólo se explica por la cantidad de valencianos que chupaban del bote. ¿Es que no se dan cuenta de que los contratos de la Fórmula 1, la visita del Papa, la Copa América, la tele autonómica, TODO, sale al final de sus impuestos? ¿No ven que tienen su Comunidad quebrada por culpa de esa MAFIA del PP que ha hecho y deshecho a su antojo, mientras la inmensa mayoría de la población hacía como los periodistas de RTVV y miraban hacia otro lado? ¿Y ahora el resto de España es mala porque no se dan cuenta de la gravísima afrenta que supone no tener una tele que emita las fiestas patronales de Benidorm, las carreritas de Fernando Alonso por el centro de Valencia, o el pregón de los carnavales del alcalde de Villa-vete-a-saber-dónde? Pues los que aún no hemos sido abducidos mentalmente por la propaganda de Camps, Fabra y compañía sólo lamentamos que la decisión de cerrar RTVV no se hubiera producido antes…

  2. Hombre, yo creo que tendríamos que separar muy bien el gasto público del despilfarro público de los gestores. Pero estoy totalmente de acuerdo contigo en que mientras tanto la inmensa mayoría de la población miraba hacia otro lado. El otro día lo relataba muy bien Vicent Mifsud, Presidente del Comité de Empresa, cuando contaba, en plena burbuja, cómo protestaban y nadie les hacía caso porque estaban todos con la mirada en la burbuja inmobiliaria. Por último, no digo que el resto de España sea mala, sino que no sabe ni conoce bien esta historia. Hay otras Comunidades Autónomas con televisiones públicas viables. La cuestión está, en mi opinión, en quienes las gestionan.

  3. Gracias Luis, lo de muy bien escrito yo no lo tengo tan claro, la verdad. En este blog hay verdaderos artistas en la pluma. Lo que sí he intentado es que todo estuviera totalmente documentado, en vista de que me he calzado los guantes de boxeo. Un abrazo

  4. Pingback: El cinismo y los heroes y los villanos

  5. Yo opino que nadie os necesita, no os han pedido nada. Y en caso de ser así, habría que pensar en hacer lo contrario, es decir, el desmantelamiento totalas de las teles públicas que no son más que cortijos privados para promocionar los intereses de turno con el dinero de todos (véase TeleMadrid). Esa es la única obligación moral.

  6. David Peñasco, me resulta bastante molesta la superioridad con que nos hablas. Aqui nadie defiende los despilfarros. No echamos de menos ni al Papa ni la Fórmula 1. Ni estamos abducidos por ningún pensamiento pepero. Precisamente porque siempre hemos tenido claro que la función de RTVV no debía ser esa.
    Ah… las habichuelas nos las hemos buscado siempre, como todo el mundo. Aqui y fuera de aqui. Leyéndote parece que tuviésemos alguna especie de beca vitalicia.
    Así que 1º infórmate mejor de qué pasa aquí y 2º Baja un poquito el tono y no nos hables como si fuesemos párvulos.
    Pedir la desaparición de una TV porque sus informativos manipulaban a favor del gobierno o sus directivos corruptos hacían negocio es tan “justo” como cuando los talibanes piden que una mujer violada sea lapidada a continuación.

  7. Hola David:
    Hay una afirmación tuya que lo siento, me parece tan estúpida como decir que los cineastas viven de la subvención y es “es una putada que haya cerrado la única empresa audiovisual de la Comunidad Valenciana que daba empleo con regularidad a los guionistas del lugar, y que ahora van a tener que buscarse las habichuelas como los demás”. Matizo que no quiero llamarte estúpido, pero a veces tecleamos muy rápido. Y es que parece que se nos daban las cosas regaladas. Y escribo esto desde México porque ya hace mucho que no había trabajo y tuve que emigrar y lo que veo es que si bien ya habíamos criticado el funcionamiento de canal 9 (yo dimití de un programa porque querían hacer amarillismo puro y duro) y sí se criticó la manipulación (lee el blog de Julià Álvaro que enlaza el artículo) y si el cierre me duele, ese tipo de comentarios más. El cierre de RTVV implica el fin de un canal vertebrador y su cierre es estúpido, es como decir que como el ambulatorio de mi pueblo funciona mal mejor cerrarlo, o mi colegio tiene goteras, mejor cerrarlo… ¡MEJOR LO ARREGLAMOS, NO!
    Dices que “los que aún no hemos sido abducidos mentalmente por la propaganda de Camps, Fabra y compañía sólo lamentamos que la decisión de cerrar RTVV no se hubiera producido antes…” Y discrepo, estás abducido, justo eso es lo que quieren que cerrar la tele no les suponga nada, es la táctica de los neoliberales, hundo un servicio público (una tele, la sanidad, la educación) o un barrio (como el Cabanyal) y luego digo que lo mejor es cerrarlo (o tirarlo), y lo que hay que exigir es que se investigue ese despilfarro.

    Y a José mejor ni le respondo.

    Pero gracias a ambos por no firmar anónimo.

  8. Hola, José Naveira Barbeito.
    Te voy a poner un ejemplo. Por tus apellidos voy a suponerme que eres de Galicia. Solo espero, si fueras gallego, que no tengas la mala fortuna de que se hable únicamente de tu tierra cuando allí existan crímenes de Asunta o de niñas de Alcasser. Los gallegos suelen recordar rápidamente lo importante que fue que se contara lo que ocurrió en plena crisis del Prestige. Y los medios en aquellos días, que la verdad es que tampoco fueron los medios públicos, sino la SER y después el Telecinco de aquel entonces, fueron fundamentales para narrar lo sucedido. Ojalá que ni a Galicia ni a la Comunidad Valenciana le pasen enormes catástrofes, y que tengamos que ver cómo nos la relatan quienes no tienen la obligación (con sentido público) de hacerlo. Un saludo.

  9. “y que tengamos que ver cómo nos la relatan quienes no tienen la obligación (con sentido público) de hacerlo.”

    ¿Por qué otros tienen ese privilegio? ¿Podría yo también detentar esa obligación de “sentido público” y que la Generalitat me asegurase el sueldo?

    (Nótese que respondo con una pregunta).

  10. Pingback: TOMORROWLAND | GUIONISTASVLC

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