ERES IMPRESCINDIBLE (Y ADEMÁS EL ÚLTIMO MONO)

hombre-orquesta

Por Martín Román.

La crisis se ceba con todos los oficios y en esta profesión estamos volviendo a los orígenes del cine y no sólo a nivel de salarios. Me refiero a aglutinar diferentes roles en una misma persona. Ejemplos como Charles Chaplin y Buster Keaton, escritores, directores, productores y actores de sus propias películas cada vez se vuelven más comunes. No sólo desde la pasión personal de querer levantar “tu proyecto”, también aparecen ofertas de trabajo del tipo: “se busca realizador con buenas dotes sociales, facilidades para la redacción de guiones y que controle el final cut y el after effects. Se valorará que tenga una voz bonita para locutar.” Esto tiene sus cosas buenas y sólo una mala que hunde a todas las demás: señor/a contratante, existen pocos genios así que si le encarga todas esas tareas a una sola persona el resultado será una basura, y si se encuentra usted con un genio éste pronto lo abandonará porque además de pedirle que sepa hacer todas esas cosas estoy seguro de que el salario que ofrece es para echarse a llorar (o escupirle en la cara si no es tan pusilánime).

Una de las cosas buenas que tiene el adaptarse a la nueva situación es conocer el oficio de los demás y salir de esa burbuja de don importante que nos tatúan en las escuelas. Si estudias guión no faltará el profesor que te diga: “sin ti no hay película”. Si estudias dirección te dirán: “tú tienes el poder de decidir, sin ti no hay película”.  Si tu caso es de director de fotografía habrás escuchado: “moldeas la luz, creas los espacios, sin ti no hay película”. Si eres productor: “eres el responsable de organizarlo todo, sin ti no hay película”. Si eres actor: “tú eres la emoción, sin ti no hay película”. Si haces sonido: “los directores sólo miran la pantalla, no escuchan, si pasa un avión detén la grabación, sin un buen sonido no hay una buena película”. Si eres editor: “tú reescribres y rediriges la película, sin ti no hay obra”. Sí, esta es una profesión de egos y es bueno que existan, siempre que el ego no te ciegue. Afortunadamente hay otros equipos que suelen equilibrar con su humildad los rodajes como suele ser la script, eléctricos, maquillaje y peluquería, arte… Entre los otros equipos abundan los casos de rencillas. Todos se sienten infravalorados porque ¡NADIE SE DA CUENTA DE QUE SIN “MÍ” NO HAY PELÍCULA!

Bajad de la parra, haced el favor. Ese “sin mí no hay película” es falso, os han engañado. Si no se rueda tu guión se rueda otro, ya se contaron todas las historias. Si no quieres dirigir busco a otro director –Kubrick dirigió Spartacus porque Kirk Douglas despidió a, nada más ni nada menos, que Anthony Mann-. Y así con todos los profesionales. Se habla comúnmente del divismo de actores y actrices, son la cabeza de turco de los egos en un rodaje, pero muchas veces sucede que nadie sabe cómo trabajan, pedir silencio en un ensayo no es un capricho. Pongo este ejemplo pero es válido para todos. Si producción tiene un fallo también caemos sobre ellos echándoles en cara su error, eso sí, si todo corre bien nadie acude a felicitarlos y decirles qué buen trabajo.

Mi debut como actor en cortometraje fue un corto del CCC, en esta escuela cada alumno dirige su primera ficción, pero luego ha de ser el productor de la de quien fue su director de fotografía, ha de ser el script de quien fue su sonidista, ha de ser el sonidista de quien fue su productor, y así. Probablemente les toca desempeñar una función que detestan (yo me volvería loco haciendo producción) pero si su ego se lo permite se darán cuenta de lo difícil que es desempeñar algunas funciones y a la hora de profesionalizarse serán capaces de comprender las dificultades a que se enfrentan el resto de equipos e incluso proponer soluciones en lugar de echarles la culpa del retraso. Es más, serán capaces de distinguir a los mediocres de los talentosos, a los lentos de los meticulosos.

Cuando trabajé como asistente de dirección en La Pecera de Eva me enfrenté por primera vez como soldado raso a los actores, algunos famosos. Alexandra Jiménez y Antonio Muñoz de Mesa, las estrellas de la serie, fueron educados y disciplinados, del set al camerino y viceversa y si se desviaban de su camino tenían la deferencia de comunicármelo. Luego había algunos actores postadolescentes que por salir en la televisión e hincharse a follar con fans se creían importantes y había que estar buscándolos por todos lados para llevarlos al set, a muchos de ellos me temo que hoy les falta el trabajo.

Otra anécdota en esta serie fue un día que escuché una discusión entre equipos técnicos. Se quejaban de los caprichos de los guionistas: que si les da por un exterior noche, que si llueve… Escuchaba con atención y en algún momento alguien me miró con esa expresión de ¿no dices nada? Mi respuesta fue: “yo es que soy guionista y estoy escuchando porque nunca había estado en este lado y es bueno tener en cuenta vuestras impresiones, pero si en el futuro me parece imprescindible un exterior noche con lluvia lo pondré, pero sólo si es imprescindible, ¿eh?” Hubo risas, claro.

Creo que es importante saber cuál es tu profesión: yo soy un guionista, a veces dirijo y ahora también actúo, pero igual de importante es tener respeto por el resto de equipos y su trabajo. Y si te toca un divo en otro equipo hay que saber detectarlo y si eres el director o el productor hacerle ver que forma parte de un engranaje mayor que es la película, sólo se está al servicio de ella y no del guión, ni del capricho de dirección, ni del plano bonito que quiere el director de fotografía ni de si al actor le cae la lagrimilla.

Ahora, la humildad no significa resignación. Una vez eligen tu guión haz lo posible para defender tus ideas, compártelas con el director, escúchalo y escucha también al productor y trata de absorber, transformar y enriquecer tu guión con lo que te dicen. Si te conviertes en un muro, si eres impermeable a la crítica será cuando te aparten de la película. Reclama tu importancia cuando se promocione tu película, asegúrate de que en el contrato se especifique que tu nombre aparecerá en toda comunicación de prensa. Eres una pieza muy importante, recuérdalo, pero no imprescindible, recuérdalo también.

Un pensamiento en “ERES IMPRESCINDIBLE (Y ADEMÁS EL ÚLTIMO MONO)

  1. Efectivamente: No hay nadie imprescindible. Ahora recordemos que la industria audiovisual estadounidense, la segunda en importancia del país, quedó prácticamente paralizada cuando los sindicatos de los guionistas de Hollywood convocaron huelga por cuestiones económicas. Sin historias, no hay películas. ¿O sí?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s