THE BLACK LIST SPAIN

Por Gabi Ochoa

Hace unos días Natxo López y Juanjo Moscardó por twitter y facebook daban información y comentaban una de las realidades más interesantes del mercado del guión americano: The black list. Para los que no estéis duchos en el tema, The black list no es una “lista negra” de guionistas con los que no trabajar, ni nada por el estilo, sino que han conseguido que los ejecutivos de los estudios, los analistas y lectores de guión hagan una lista de los guiones más interesantes para producir en los sucesivos años. De alguna manera están incentivando a las productoras a buscar un buen material para conseguir grandes películas.

A priori puede parecer una broma pesada y estúpida: si esta gente hace una lista será totalmente subjetiva y parcial por lo que lo que pueda parecer una buena idea se podría convertir en algo pernicioso (yo voto este guión porque es de un amigo mío que blablablá). Pero lejos de esa cultura (más propia de nuestro país), la black list funciona de maravilla porque ya muchos de esos guiones se han producido y se han visto en la pantalla. Y no hablamos de taquillazos ni blockbusters tontos, sino de películas que de verdad necesitaban ese empuje para que alguien se diera cuenta que esa historia funciona.

Hagamos un ejercicio de historia. Por poner algunos ejemplos, de esa black list nacen obras como “Lars y una mujer de verdad”, un guión de Nancy Oliver que estuvo nominado a mejor guión original el año 2007, “Juno” de la entonces poco conocida Diablo Cody, o la interesante “Michael Clayton”, un thriller que entrona el talento de Tony Gilroy. Es decir, The black list nos ha hecho conocer nuevas voces que tal vez no habrían llegado a nuestras pantallas. Todo hay que decir que el sistema americano es muy, pero que muy, diferente al español: allí para poder optar a este tipo de parabienes tienes que tener antes un agente. Un guionista sin agente no es un guionista. Pero esta es otra historia. (Me apunta Juanjo que ahora se puede acceder a la black list como guionista amateur a través de una opción de pago a cargo del guionista).

Pues bien. Juanjo comentaba en su perfil de Facebook que este octubre en el IV Encuentro de Comillas que organiza, Sergio G. Sánchez propuso algo parecido en España. La idea, a priori, habría que analizarla con profundidad, porque ¿tenemos en España el mismo nivel de analistas y lectores de guión que los americanos? ¿Leen los analistas de guión todos los guiones o solo los que compran las productoras? ¿Cómo se podría hacer una black list en España? Todo apunta a que es un tema difícil de plantear, pero aún así, me parece una idea interesante para dar a conocer guiones que de no ser así, acabarían en el cajón del guionista (algún día tendré que hablar de ese cajón).

He estado en comisiones y he leído guiones que se iban a producir que daban penita. Tengo la sensación que hay muchas productoras que trabajan con los mismos guionistas por amiguismo o por la práctica habitual sin importar la calidad y eso resiente el producto. Por otro lado, he leído guiones y he visto propuestas que podrían ser cojonudas verlas en pantalla, pero claro, esa gente no tiene la posibilidad de ser leídos por esas productoras (ahora con la crisis, muchas productoras han echado el cierre a sus departamentos de contenidos (WTF!) y no tienen un norte puesto respecto a qué producto están buscando).

Dicho lo cual: ¿no sería interesante que, dentro de un código de buenas prácticas (algo que ya va haciendo falta en la cultura española) se pudiera hacer una black list española? ¿Qué guiones son susceptibles de producir y vete a saber por qué, no se producen? ¿Qué producen las productoras? ¿lo contrastan?

Creo que, desde mi modesta opinión, eso podría un referente de sensatez y de premisas para que las productoras pudieran fijarse en guiones que ni siquiera les llegan, de manera que el guionista no tendría que mandar 500 copias de su guión a 500 productoras (de los cuales 459, por poner una cifra, no se lo leen).

En esto tendrían mucho que jugar los analistas y lectores de guión (ya sé que alguno ha sacado las uñas, pero tranquilos, los hay y muy buenos, confiemos en ellos, en los buenos digo). Tendría que tener una serie de analistas que hayan leído el corpus de guiones que pasan por el mercado español (que mayoritariamente pasan por concursos como el Julio Alejandro o las extintas ayudas del ICAA) y que pudiera valorar esos guiones desde un juicio crítico, y buscando lo original, aquello que no se ve, aquello que es interesante producir.

Tal vez SGAE, con ese cambio de rumbo que ha dado después de la desastrosa imagen del pasado, pueda apoyar algo así. También, como no, DAMA. Pero se hace necesario para considerarnos industria, algunos mecanismos reguladores para poder crear los guiones más originales y atrevidos desde nuestra industria. Está claro que una Black list no va hacer que escribamos mejor o peor (para nada), pero tal vez ayuda a tener ciertos referentes de los que a día de hoy, cada vez estamos más huérfanos.

PS. Por cierto, The black list de este año ya ha salido, para los curiosos.

12 pensamientos en “THE BLACK LIST SPAIN

  1. Yo también llevo tiempo pensando que una lista similar en España sería muy interesante. Pero hay diversos problemas logísticos.

    Uno. En el proceso de la Black List americana pesan bastante las agencias que representan a los guionistas. Son ellos los que mueven los guiones por las productoras, pero de una forma más profesional. Aquí no tenemos nada similar. Ha surgido algo que lo pretende, pero ahora no se sabe demasiado de cómo está funcionando: Box Office Script.

    Dos. En España me temo que no hay suficientes productoras de peso, que, como dices, además esté manteniendo su departamento de análisis. En todo caso, no sé si estas serían la traducción “correcta” de los que enjuician los guiones en la Black List, que son ejecutivos y no analistas de guiones. Yo diría que lo que impulsa la carrera de estos guiones y guionistas de la Black List americana es el hecho de que lo votan y aprueban productores/productores ejecutivos.

    Tres. Los analistas quizá debieran ser independientes, y de estos hay pocos en España. Es decir, habría pocos votantes. Y para ello, alguien, alguien que en nuestro caso no serían los agentes, tendría que enviar esos guiones a esos analistas independientes. Y aun así, quizá ese criterio sería ignorado por la industria, ya que, como digo, la Black List la votan y aúpan productores.

    En todo caso, la idea es tan buena que merece que se le den vueltas. Sobre todo para prevenir/impedir que se convierta en un juego de productoras que se votan sus proyectos entre ellas, bien por amistad, por interés o por política (nacionalismo o apoyo a las productoras de “tu” comunidad autónoma).

    Pero ey, ya digo, es tan buena idea, que habrá que darle vueltas. Quizá haya que implicar a SGAE pero también a los sindicatos de guionistas.

  2. Al año, en Jalibud se producen 600 películas de 6000 guiones que hay en el aire, pagados, que dan de vivir a escritores, agentes, agencias… ¿Habrá en Aspaña si quiera 600 guiones en el aire que aterricen en 60 películas? ¿Y cuántas de esas 60 pelis no estarán escritas-dirigidas por la misma persona reduciendo así el número de guiones sólo de guionistas? Si la lista negra no surge de una necesitad del mercado, está destinada a fracasar.

    • Bueno, quizás haya que impulsar el desafío como, justo, respuesta a la potencia de la ficción en lengua inglesa, como algo que podría ser no sólo para España sino para todos los países hispanohablantes. 600 películas sí es probable que se produzcan en toda Iberoamérica. Hasta facilitaría el intercambio cultural y de experiencia entre guionistas de diferentes países. Si un guión, supongamos, colombiano “gana” y obtiene el máximo de votos, otros países/productoras se verían interesados, comprarían los derechos, etc… En fin, haría que las pelis circularan más por el mercado que habla español. Y si podemos joder un poco a los yankees, pues, miel sobre hojuelas…

  3. Está claro que un código de buenas prácticas es utópico. En España las dos palabras juntas “buenas” “prácticas” ya suenan raro. Pero aunque seamos un país de pandereta (que lo somos), hay en algunas instituciones que ese código ha surtido efecto. No hay más que recordar como se decidió el actual director del Museo de Arte Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, que como otros, presentó su proyecto a dirigir el museo, y fue el más sólido de los presentados.
    Y sí Fernando Hugo, tienes razón en muchas cosas (incluido cuando hablas de involucrar a las Asociaciones de guionistas en ello). Como le comentaba el otro día a Juanjo Moscardó, podría ser un tema interesante para el próximo congreso de guionistas.
    Y también estoy contigo: Pau Brunet me cae majismo, pero no sé aún a que juega Box Office Script. Bueno, vamos a darles tiempo.

  4. Teniendo en cuenta que la mayor parte de guionistas/directores sacan adelante sus proyectos (y cuando no, es por falta de dinero, pero previamente los han publicitado bastante, como el de Fu-Manchú de Álex de la Iglesia), yo creo que para hacer esa lista aquí bastaría con revisar los proyectos más votados en las ayudas del ICAA y que no se hayan producido.

    Aparte de eso, como primer grano de arena, puedo poner sobre la pista de un thriller ambientado en las Guerras Carlistas de Elías Querejeta y de un guión sobre el verdadero guionista de “Raza” de Vicente Peñarrocha que sobre el papel tenían muy buena pinta.

  5. Hola, soy Pau de Boxoffice Script. Yo una black list estaría encantado de hacerla, tenemos varios proyectos importantes que merecen ser producidos. También en estos últimos dos meses tenemos que decir que ha empezado algún movimiento “interesante” por parte de las productoras, se consulta más que hace un año. Además, yo algunos proyectos los estoy mirando de llevar hacia mi otra pata en Los Angeles, donde ya estoy más que interesado en meterme en producción. Lo de una black list en España sería útil en muchos aspectos, pero es probable que difícil al no tener tantas empresas dedicadas solo al talento. Quién escribiría esa lista, quién propone los nombres? Las productoras tirarán a los suyos, no a los que no han comprado.

  6. Hola Pau. Gracias por escribir. Ese es el gran problema de la Black list. Las productoras solo miran sus proyectos. Pero creo que deberían ser los analistas, los consultores, aquellos que están en jurados. Tal vez el primer paso podría ser una Black list de los guiones que han pasado por muchos concursos, premios, etc (tipo el vuestro de Box office script, las becas de SGAE, Fundación Carolina, etc, porque por muchos de esos concursos pasan los mismos guiones, no todos pero una parte. Aunque es solo una idea que lanzo a modo de brainstorming).
    Por otro lado, como bien apuntaba antes, se debería comentar en un foro de debates como el Foro de Guionistas u otros, e implicar a los productores. Creo que hay que debatir esta idea y darle posibles salidas. Cuando empezó en EEUU fue algo en un foro interno y ahora, poco a poco, parece que va cogiendo fuerza. Tal vez otro de los problemas es que esto lo tendrían que están proponiendo las productoras, los lectores y no nosotros, los guionistas.

  7. Pingback: GUIONES INVISIBLES « Bloguionistas

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