EL BLOG. UNA HISTORIA DE AMOR.

Toni García, guionista de series de humor como Autoindefinits, Check-in Hotel o Palomitas para productoras como ContaConta y El Terrat, se embarcó hace unos meses en un nuevo proyecto personal, Rokambol.
Este periódico digital nos sorprende cada día con sus noticias. Pero hoy, aquí y en exclusiva, tenemos acceso a su correspondencia privada.

Me hubiera gustado escribir un post más didáctico, con recomendaciones muy prácticas para todo aquel que quiera embarcarse en la aventura de escribir cada día en un blog de noticias satíricas, pero sólo llevo seis meses, y todavía sigo sin entender muchas cosas, así que…

Estimado D’Artagnan:
Hace ya más de una semana que no visita usted mi página. Espero que su salud no se haya visto comprometida, y que todo se deba a un exceso de trabajo o a una acumulación de asuntos personales. Debo decir que el artículo que acabo de colgar este lunes es de los que le gustan a usted especialmente.
Atentamente,
Rokambol

Estimado D’Artagnan:
Le envié un correo este miércoles interesándome por su situación, en vista de que llevaba más de una semana sin visitar mi página. Ahora son ya diez días. ¿Está usted bien? Si hay algo que yo pueda hacer, sólo tiene que decírmelo.
Atentamente,
Rokambol

Estimado D’Artagnan:
¿Tiene algún problema con su ordenador? ¿Con la informática? Estoy intentando comunicarme con usted desde el catorce de Enero, pero es como si estuviese intentando establecer una correspondencia con una patata hervida. Ja, ja, ja. He publicado tres artículos desde su último “Me gusta” y sigo sin saber nada de su existencia. Se le está acumulando el trabajo, querido follower. No estará usted muerto? Ja, ja, ja.
Atentamente,
Rokambol

Estimado D’Artagnan:
Debo suponer que tampoco ha leído mi artículo de hoy, en el que me dirijo personalmente a usted y a su misteriosa desaparición de la blogosfera. Ya veo. Sin embargo, tampoco he acusado su baja como follower de mi página, a no ser que los cinco seguidores que mantengo desde 1997 incluyan su deserción y una nueva incorporación. Una resta y una suma. Voy a comprobarlo.
Rokambol

Sr. Rokambol:
No me he dado de baja de su página. Simplemente he dejado de entrar durante unos días. Me gusta su página pero entraré cuando me plazca. Eso es todo. Por favor, no me envíe más correos. Gracias.
Un saludo.
D’Artagnan

Estimado D’Artagnan:
Oh!
Atentamente,
Rokambol

Sr. Rokambol:
Le pedí por favor que no me enviase más correos. ¿Qué le pasa? Tiene usted cuatro seguidores más. Hable con ellos.
D’Artagnan

Estimado D’Artagnan:
A mi no me pasa nada. Y no creo que mis correos le estén causando graves perjuicios, sinceramente. Si es así, discúlpeme y ya no volveré a molestarle más. Sólo pretendía saber por qué llevaba usted catorce jodidos días sin poner un jodido “Me gusta” en mi página.
Adiós.
Rokambol

Sr. Rokambol:
Acabo de ponerle un jodido “Me gusta” a su puta página. Buenas tardes.
D’Artagnan

D’Artagnan:
Le ruego que quite ahora mismo su “Me gusta” de mi artículo y de mi página. Inmediatamente. Y ahora soy yo el que le ruega que no vuelva a ponerse en contacto conmigo nunca más. Gracias. Imbécil.
Rokambol

Rokambol:
Acabo de colgar un curioso comentario a su artículo de hoy. Suavice usted mismo los adjetivos demasiado ponzoñosos. Ah, ya he quitado ese “Me gusta” que tanto le irrita, y también he dicho que “Ya no me gusta” a todos los demás artículos que me gustaron desde 1998. Bobo.
D’Artagnan

D’Artagnan:
No veo su comentario. A lo mejor es que ya lo he mandado al puto infierno. Idiota.
Irreverentemente,
Rokambol

D’Artagnan:
¿Y su réplica? Llevo media hora esperándola. ¿No quiere colgar otro comentario efímero en mi página? Vamos, intente pegarme.
Rokambol

D’Artagnan:
Escuche: Quiero que vuelva a poner “Me gusta” en todos los artículos que le gustaron. Ahora mismo. Si es usted una persona coherente y honesta no puede contradecirse ahora. Reconozca que lo ha hecho por pura venganza. A usted le gustan mis artículos. Corrobórelo inmediatamente.
Rokambol

Rokambol:
No me da la gana. Y sí, es verdad que me gustan sus artículos y, por lo tanto, sé que le dolerá todavía más si ahora digo delante de todo el mundo que ya no me gustan. Y yo quiero que usted tenga dolor. ¿He dicho delante de todo el mundo? El castellano está trufado de exageraciones. Fíjese que acabo de igualar cinco followers de mierda con siete mil millones de personas.
D’Artagnan

D’Artagnan:
He contado los artículos que le gustaron. Son ochocientos cuarenta y tres. Haremos una cosa: Vuelva usted a decir que le gustan y yo no volveré a molestarle aunque no ponga “Me gusta” en mis próximos siete posts. Cinco. ¿Lo ha entendido? Usted corrige su mentira y yo le olvido durante cinco artículos.
Un saludo.
Rokambol

Rokambol:
No sé que clase de artefacto puede estar enviándole radiaciones perniciosas, pero puedo asegurarle que lo tiene muy cerca de su mesa. Usted no está bien, señor Rokambol. Y ahora sí que le digo que deje de hablar conmigo o llamaré a la policía. Mejor aún, llamaré a Mijail, mi vecino el hacker. Podría hacer que le estallase el páncreas con sólo siete movimientos de ratón. ¿Qué le parece?
Adiós. Cambio y corto. Se acabó.
D’Artagnan

Rokambol:
Y que sepa que también habría compartido los ochocientos cuarenta y tres artículos que me gustaron. Todos magníficos. Incluso el primero que publicó el 18 de Mayo de 1997. Jódase. No los compartí para que no se relajase, para que se esforzará cada vez más, y yo disfrutase también más cada día con su lectura. ¿Se da cuenta de la enorme cantidad de followers que ha perdido? Jódase otra vez.
D’Artagnan

Rokambol:
¿Qué le pasa ahora al señor de las réplicas? ¿Demasiada realidad para un escritor? Bueno, le deseo suerte en su nueva andadura, con sus cuatro seguidores. Voy a hacerle un unfollow. Bye.
D’Artagnan

D’Artagnan:
He estado haciendo números. Comparta usted seiscientos artículos de mi página y le daré ciento cincuenta euros. Por cierto, es usted un sádico.
Atentamente,
Rokambol

Rokambol:
Compartiré ochocientos artículos suyos si me invita a cenar. Burro.
Atentamente,
Elisa

Rokambol:
¿Mas problemas con la realidad? Estoy esperando su contestación.
Atentamente,
Elisa

Rokambol:
¿Qué pasa? ¿No sabía lo de los pseudónimos y todo eso? Las máscaras, Cyrano de Bergerac, etc.
Atentamente,
Elisa

Elisa:
¿Le gusta la comida española?
Atentamente,
Jaime

Jaime:
¿Haremos el amor?
Atentamente,
Elisa

Elisa:
Sí.
Atentamente,
Jaime

Jaime:
655568110
Atentamente,
Elisa

Elisa:
Me gusta.
Atentamente,
Jaime

Jaime:
A Elisa y a ti nos gusta esto.
Atentamente,
Elisa

3 pensamientos en “EL BLOG. UNA HISTORIA DE AMOR.

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