FESTIVALES 1 # CINEMA JOVE

Por gabkarwai

¿Qué aporta un festival de cine a un guionista?

A todo guionista que se precie le gusta, a lo largo del año, visitar algún que otro festival de cine. Ya sea porque también es cortometrajista, porque ha trabajado con alguien que trabaja en una peli que se estrena, o simplemente porque es algo inherente al oficio, ¡qué coño!

El caso es que en España durante años se han multiplicado por n el número de festivales de cine de toda índole (algunos con las nomenclaturas más peregrinas), y en la terreta tenemos algunos con verdadera solera (el otro día me acordaba, no sé porqué, del extinto Festival de Comedia de Peñíscola, un festival que terminó siendo, él mismo, pura comedia berlanguiana. Que en paz descanse).

Dicho lo cual, otro año más brota Cinema Jove. Una teta para el que suscribe. Recuerdo la primera vez que llevé mi primer corto allá cerca del jardín de Ayora (para mi era como cuando Indiana Jones cruza la selva), y luego el Mercado del Corto, los contactos, las noches en El Negrito y un flujo importante de cintas que han pasado por mis retinas (recuerdo con cariño, por ejemplo, el visionado de “Nadar solo” de Ezequiel Acuña).

Tal vez hubiera venido bien hacer balance el año pasado que cumplía 25 años, pero como estamos en un aquí y un ahora me gustaría comentar los aciertos (y también los errores), que el festival ha tenido a lo largo de su carrera, ya que con el cariño que le tengo al festival, creo que puede dar mucho más de si.

– Si algo ha tenido Cinema Jove durante los años es que, queramos o no, ha intentado (no me atrevería a decir que lo ha conseguido) tener una mirada diferente y eso ha fidelizado una audiencia. Las comparaciones son odiosas, pero en la capital del Turia existe otro festival de cine que durante muchos años ha dado tumbos de muy distinta índole y que más allá del glamour, al cinéfilo de a pie no nos aportaba mucho. Con Cinema Jove no suele pasar eso, solo que ha perdido algunas de sus señas de identidad.

Tener faros de contactos, de comunicación y energías como lo fue el Mercado del Corto, y perderlos, ha sido uno de los errores fundamentales del festival. Mal que nos pese, este error de base nos ha traído mucho menos flujo de profesionales. El Mercado del Corto era un cúmulo de agentes de todos los países y nacionalidades y, aunque fuera en el formato del corto, suponía una pequeña industria que aportaba al corto (el laboratorio de ensayo del largo) una magnífica puerta abierta al extranjero. Nuestro Mercado del Corto era conocido a nivel internacional, y se le llegó a comparar con el del prestigioso Mercado de Clermont- Ferrand.

La cercanía de los invitados siempre ha sido una nota predominante en Cinema Jove. Podías tomarte una copa con Santiago Segura, asistir a una charla con Daniel Monzón o entrevistar a Laurent Cantet. Lo bueno que ha tenido todos estos años el festival es esa ruptura de la pirámide autor-me-subo-a-las-nubes y siempre estaban para una charla, un seminario, unas copas, o lo que se tercie. Eso que otros festivales no tienen.

– Siempre he pensado que para que un festival se vaya haciendo grande en el espacio y tiempo debe contar con su propio Market. No tendré que poner los ejemplos de los aclamados markets de Berlín o Rótterdam (el cine hispanoamericano, sobre todo, ha renacido gracias a Hubert Bals Found, por ejemplo), y aquí se intentó. Se llamó Ibertalent, y (con todas las distancias posibles) fue una semilla para algo que podría haber sido mucho más interesante. Si queremos exportar marca de nuestra tierra, estos foros traen proyectos, generan industria, ponen a nuestros creadores en el sitio y lugar adecuado, y sobre todo, motiva un montón a la industria de aquí para posicionarse. Entonces, ¿Por qué no luchar por ello? ¿Podemos entender un festival de cine sin mercados como este? ¿No es esto un paralelismo de las conocidas Escuelas de fútbol que crean profesionales para los grandes equipos? ¿Por qué no una Masia valenciana en Cinema Jove?

– Ver cine, buen cine, siempre es algo que motiva. Recuerdo algunos de los largos que más me han motivo, y los he visto en Cinema Jove. Recuerdo como Benito Zambrano recordaba que fue en Cinema Jove donde vio una película que le inspiró “Solas”. Y creo que eso es bueno para un guionista. O sea, coge tus chanclas, tu móvil y deja el teclado un rato para ver alguna peli en este Cinema Jove.

– Por último, la buena comunicación crea expectativas, dirección y atrae a los espectadores. Con mayor o menor acierto es importante cuidar ese ámbito para que una charla no se convierta en un desierto. Por suerte este año el encuentro con Jan Harlan ha sido multitudinario, pero no siempre ha sido así.

En fin, que para un guionista siempre es bueno pasarse por un festival, ver qué historias llegan de otras latitudes, que nuevas tendencias imperan, recuperar algún que otro clásico en la gran pantalla, y ver que contactos puedes establecer. Ahora estos días toca Cinema Jove. Así que, por allí nos vemos!

2 pensamientos en “FESTIVALES 1 # CINEMA JOVE

  1. hola. leo siempre este bolg y me gusta mucho. hoy fue una alegría encontrar que hablabas de “nadar solo”, película de la que fui guionista.
    un abrazo grande desde argentina.

  2. Un honor que nos leas Alberto. La peli me gustó mucho en su momento, y también pude disfrutar de “Como un avión estrellado”.
    Gran director Acuña y gran guión, of course

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