YO ESTUVE EN LA COMISIÓN DE CALIFICACIÓN DE PELÍCULAS

Fernando Cordero de Ciria es guionista de televisión, entre las series donde ha trabajado se encuentran la archifamosa Médico de Familia y la sensacional y generacional Colegio Mayor. Además también ha formado parte de la Comisión de Calificación de Películas, sí, aquella comisión que calificó con una X una de las entregas de la franquicia de terror más exitosa de los últimos años. Fernando nos cuenta como funciona esta comisión.

Por Fernando Cordero.

Cuando se me propuso que escribiera algo sobre mi paso por la comisión dije que sí, tal vez por mi afán de protagonismo, tal vez porque me hacía ilusión que me propusieran algo alguna vez. Pero el caso es que ahora me doy cuenta que poco o nada interesante puedo decir al respecto; el trabajo en la comisión era un trabajo de lo más normalito. Espero que no se aburran y lleguen hasta el final del escrito.

Antes de nada debo decir que yo estuve en dicha comisión desde enero de 2008 a enero de 2010, así que igual hoy la cosa funciona de distinta manera.

Los dos mayores alicientes por los que quise entrar a formar parte de la comisión –sino los únicos- son que estaba sin trabajo y que me iba a ver gratis todo el cine que se iba a estrenar a lo largo de dos años, así como los cortometrajes que se moverían por los festivales de por aquí. Por otra parte, y en honor a la verdad, he de decir que intuía que el trabajo estresante, estresante, lo que se dice estresante, pues no lo iba a ser. Y acerté; fue un chollo de curro. Sí es cierto que muchas veces te tragabas unas estupideces infumables y algunas pajas mentales de muy señor mío, pero era un mal menor, un daño colateral sin mayor importancia.

Ah, otro aliciente importante –al menos para un guionista- es el máster de cine que te haces por la patilla. Y no sólo sin poner un euro, sino que, encima, pagándote. Con la cantidad de películas que ves en esos dos años algo se te queda, por muy zote que seas.

La forma de entrar en el selectivo grupo era mandando tu curriculum al ministerio y esperar que te llamasen; como en cualquier otro trabajo. Ese fue mi caso, que no el de todos los seleccionados. Esto es España, señores y señoras.

También hay que tener en cuenta que no te daban de alta en la seguridad social ni te hacían ningún tipo de contrato; eso quiere decir que tú si querías ibas y si no querías, pues no ibas. Nos pagaban por película visionada. Vamos, que eras un freelance; así que como tal actuabas.

La mecánica era la siguiente: llegabas a las nueve de la mañana, te sentabas en una de las dos salas del ministerio, te ponían la película a calibrar, marcabas en una hoja la casilla de la edad que creías que se merecía esa película y hacías un pequeño comentario sobre el por qué ponías esa calificación y no otra. Y luego pasabas a la siguiente película. No había mayor misterio.

El tema de las edades es algo que siempre estuvo presente en las conversaciones de los miembros de la comisión –y a veces con cierta intensidad-, ya que algunos de nosotros creíamos que poner 18 años a ciertas películas era excesivo, pero que tampoco era cuestión de poner 13. Opinábamos que suprimir la edad de 18 años y añadir la de 16 era lo más lógico –o bien añadir la edad de 16 manteniendo la de 18-, y así se lo comunicábamos al director del ICAA, no perdiendo la ocasión de escribirlo en nuestras anotaciones que luego le llegaban.

Los miembros de la comisión somos asesores del director del ICAA de turno, eso quiere decir que nuestra opinión no va a misa; sólo es eso, una opinión. Así que el director puede cambiar la calificación de la película si no está de acuerdo con la que la ha sido otorgada. Se supone, claro está, que antes se ha leído los comentarios de todos los asesores para tomar la medida oportuna.

Por lo general no suele haber problemas con las calificaciones ni dentro ni fuera del ministerio de cultura. Tengan en cuenta que se ven entre 1, 2 y hasta 3 películas al día, durante prácticamente todos los días del año, desde hace muuuchos años. ¿Cuántas veces se habla de la comisión, de lo malos que son sus miembros, de lo manipulados que estamos? ¿Cuántas veces se acuerdan de nuestras madres y descubren nuestra frustración latente al exteriorizarla en una calificación inadecuada? ¡Solo una vez! Cuando se le puso X a SAW VI y la distribuidora, Buenavista, montó el pollo por el dinero que supuestamente perdió.

Sí, lo confieso, yo fui uno de los que pusieron X a la VI de SAW. Ignoro el motivo por el que lo hicieron mis otros compañeros, así que hablaré sólo en mi propio nombre.

Otorgué dicha letra a la película de marras porque me pareció una salvajada el final; no porque hubiera más o menos sangre, más o menos retorcimiento en las torturas y más o menos mala hostia en toda la historia -si los padres de los menores de 18 años tiene que terminar pagando un psicólogo a su criatura no es algo en donde yo me deba inmiscuir-, sino porque hacían apología de la violencia y con un adolescente como protagonista.

Durante toda la película estuve dudando qué poner, pero al ver cómo el adolescente, que tiene la opción de salvar al malo, malísimo o llevárselo por delante con sólo apretar una palanca, elige la opción “B”; la de vengarse con todos los honores, pues decidí que esa película deberían de verla exclusivamente los mayores de 18 años –o de 16 si hubiera existido esa calificación por aquel entonces-. Sólo eso, no hay más. Pensé que los menores de esa edad, por regla general, no están lo suficientemente maduros como para ver a un chaval aplicando la pena de muerte por la cara, como mero entretenimiento del patio de butacas. Y las salas “X” están para exhibir películas cochinas o películas que hagan apología de la violencia. Y, como ya he dicho, SAW VI, para mí, hace apología de la violencia. Ni más ni menos. Aunque es sólo una opinión.

Otro tema ya sería si la “X” sobra como calificación, si las salas X deben estar preparadas para ver algo más que cine porno, etc, etc, etc… Pero ahí, por ahora, ni entro ni salgo.

Mira, al final esto me ha servido para contar mi batallita personal. Muchas gracias a los que han llegado hasta aquí y a la gente de GUIONISTASVLC.

Nos vemos.

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3 Respuestas a “YO ESTUVE EN LA COMISIÓN DE CALIFICACIÓN DE PELÍCULAS

  1. Pingback: Yo estuve en la Comision de Calificacion de peliculas

  2. Aunque sólo he visto la primera parte de Saw, yo también hubiera puesto la X en la casilla. Para mí una película en la que la violencia aparece porque sí, sin argumentación, de forma tan soez y morbosa, no puede obtener otra calificación.
    Por cierto, me encantaría hacer ese trabajo de calificadora de películas, ¿dónde hay que enviar el currículo?

  3. El criterio que se sigue a veces me resulta confuso. He visto películas clasificadas para mayores de 18 donde lo más violento puede ser una bofetada, y en cambio otras no recomendadas a menores de 7 donde hay una escena de violación. Tal vez debería de estar en la comisión personas de distintos ámbitos y algunos con conocimientos de psicología infantil, educadores,…

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